Hay muchas aplicaciones para drones en materia de seguridad, pero falta legislación

Algunos de los expertos que han pasado por la jornada sobre vehículos no tripulados, este martes en Madrid. | FOTOS: Alberto Orellana

Las aplicaciones que se abren para el futuro en el uso de drones son infinitas, también en materia de seguridad. Pero por ahora habrá que esperar al aterrizaje de la legislación europea. La regulación de las competencias de las Fuerzas de Seguridad, concienciar a la sociedad sobre su correcto uso y unificar los criterios generales que permitan pilotarlos, son algunas tareas que deben abordarse.

De todo ello se ha hablado este martes en la Jornada Sobre Vehículos No Tripulados Para Seguridad Y Vigilancia, celebrada en La N@ave de Madrid. Un evento organizado por Insights Gr-Ex, como hilo conductor de la conocida feria de robótica. Durante la cita se han presentado algunas de las propuestas de uso de drones o UAV (Vehículos Aéreos No Tripulados, por sus siglas en inglés).

También se ha repasado el potencial de los USV o vehículos marítimos, y proyectos quevan del ‘Open Source’ al ‘mapeo’ de áreas incendiadas. “El uso del dron es inevitable” en el sector de la seguridad, ha dicho Eric Freeman, CEO de Alpha Unmanned Systems. En su opinión, aunque haya “obviamente un pequeño problema de marco legal”, se trata de una tecnología que “aporta muchísimos beneficios”. Al final esta tecnología ofrece capacidades “aumentadas” que, además, “no ponen en riesgo vidas humanas”, defienden desde Gr-Ex.

Capacidades como el control del tráfico, el apoyo en operaciones de rescate y protección civil, o incluso el transporte de medicamentos urgentes. Pero todos ellos se topan con la arcaica regulación del espacio aéreo, que ha visto cómo la tecnología “ha ido demasiado rápido”. Así lo ha recalcado Fernando Linares, experto en seguridad aérea. Con él coincide César Martínez, CEO de UTEK. Según dijo, el marco regulatorio es un “punto débil” que afecta “a todos los sistemas no tripulados”.

En el caso de los drones o UAV, además de determinar cuáles y quiénes los pueden controlar, uno de los “caballos de batalla” de la actual regulación es establecer el espacio aéreo legal. Así lo ha confirmado Juan Ignacio Rueda, de ENAIRE, que es el principal proveedor de servicios de navegación aérea y de información aeronáutica en España. Según ha aclarado, lo que ha ocurrido es que la tecnología dron ha surgido en medio de una normativa y división aéreas que “no estaban pensadas para esto”.

Así se llega a la pregunta de un domingo por la tarde: ¿Cuál es el peligro real de volar un pequeño -pero potente- minicuadricóptero en el parque? Porque el chisme engaña, ha resaltado Linares, mostrando un ejemplar de apenas unos 15 cm de diámetro: “esto puede alcanzar los 100km/h”. A la espera del proyecto regulador europeo, que llegará en abril de 2019, lo cierto es que todo lo que podemos hacer ahora es esperar y “concienciar”. Al menos mientas no podamos contar de forma oficial con una ‘Policía del aire’.

Antonio Mota, representante en Madrid de la corporación UASD (Desarrollo de Sistemas Aéreos No Tripulados, por sus siglas en inglés), ha subrayado la importancia de llevar a cabo un “trabajo educativo y de concienciación” sobre el uso y los beneficios de los drones. Por su parte, el sector privado demanda (en materia de seguridad no tripulada) que la administración “tenga una mente más abierta”, en palabras de Linares.

Hay que proporcionar la restricción del dron a la realidad de la sociedad. Eso sí, “tiene que haber un criterio”, ha remarcado el agente de la policía local de Madrid, Fernando Fernández.