Digitalización, internacionalización y formación para el crecimiento de la economía española

José Luis Bonet, presidente de las Cámaras de España, durante su discurso en el Foro de la Nueva Economía, este martes. En el centro de la mesa, Antonio Garamendi, presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE). FOTOGRAFÍAS: Marta Peiro

Las Cámaras de España deben constituirse “en agentes del cambio, progreso y la modernización del país a través de la internacionalización de las empresas, la innovación, la transferencia tecnológica y la transformación digital del tejido productivo”. Así lo afirmó José Luis Bonet, su presidente, en el Foro de la Nueva Economía celebrado este martes en el hotel Westin Palace de Madrid.

Bonet hizo un repaso a la evolución que la institución ha experimentado en sus últimos cuatro años de mandato en los que “se han sentado las bases para la refundación de un nuevo sistema cameral”, consideró. El organismo está “llamado a jugar un papel primordial en el crecimiento económico y la modernización de España, y a mejorar la vida de la gente trabajando a favor de empresas y sociedad”, objetivo con el que nació en 1886, aseguró.

Para ello y para que “España no pierda el tren de la 4ª Revolución Industrial”, el presidente de Freixenet se mostró partidario de “dar nuevo impulso a las cámaras”. El organismo, formado por la Cámara de Comercio, 85 cámaras territoriales y 36 españolas en el exterior, realiza funciones “prioritarias” de consejo y colaboración, defensa institucional y consulta, citó. Sin embargo, ahora se enfrentan también a las necesidades de “digitalización, internacionalización y formación”, especificó Bonet.

El Presidente del Consejo de Administración de FIRA Internacional de Barcelona apostó por “ser agentes de la transformación digital”. Para ello se han llevado a cabo actuaciones para favorecer la misma en las PYMEs “con cooperación público-privada” o el desarrollo de incubadoras de alta potencia para “promover el crecimiento inteligente, sostenible e integrador”. España cuenta con 11 incubadoras en las que se han invertido 18 millones de euros y a las que el 11 de febrero se sumará otra en Cataluña, anunció.

De cara a “afrontar la internacionalización” y lograr una mayor competitividad son “necesarias” las nuevas tecnologías, expresó Bonet. A este respecto, analizó el “cambio estructural” de la economía española, traducido en la “apertura al mundo de las PYMEs”. “O se internacionalizan o mueren”, subrayó. En esta línea, se decantó por “profundizar en nuestra línea estratégica con América Latina”.

Por otra parte, valoró la “educación en valores”, en la que consideró que España “ha perdido posiciones”. Bonet explicó que “hace falta un impulso para engarzar el mundo de la empresa y el de la universidad” dado el “desajuste entre la formación adquirida y las necesidades de las empresas”.  “Hay medio millón de jóvenes en paro, pero las empresas no pueden cubrir 300.000-500.000 puestos”, denunció. Por ello, apostó por “vincular los sistemas educativos con las realidades competenciales de las empresas”.

El Doctor en Derecho valoró la labor de las cámaras de comercio territoriales, que gestionan los fondos europeos. Según dijo, “en los 4 años pasados 400.000 PYMEs se han visto beneficiadas” por los 410 millones de euros destinados a ellas. La institución ha asesorado a 50.000 emprendedores, creado más de 11.000 empresas y formado a más de 100.000 jóvenes, destacó. Por ello, “deben ser un elemento de fortalecimiento y vertebración del país”, abogándose por su “posicionamiento en el sistema”, expresó.

Un sistema que debe apoyarse en los valores de la Constitución de 1978, cuidando una serie de “líneas rojas”, según Bonet. Estas son “democracia, estado de derecho y del bienestar, economía social de mercado, monarquía, unidad de mercado y estado de las autonomías”.