El nuevo mundo del millennial

El paradigma tradicional de trabajo con el que han crecido laboralmente la mayoría de gestores choca totalmente con el espíritu y talante de la generación de los millennials.

El nuevo mundo del millennialLos gestores de personas se encuentran delante de un cambio en el paradigma que hasta ahora era el establecido. A medida que avanzan los años, se incorporan al mercado de trabajo más cantidad de personas pertenecientes a la conocida como generación de los millennials o generación Y. El millennial, convive en las organizaciones con generaciones anteriores como la de Baby Boomers o la generación X -nacidos en los años 60 y 70 respectivamente-.

La generación Y, o los millennials como se les conoce, son personas que han nacido entre los años 1981 y 1995, por lo tanto, están ya trabajando o ultimando sus estudios para incorporarse al mundo laboral. Asimismo, generaciones como los Baby Boomers están pensando ya en prejubilaciones y jubilaciones.

El paradigma tradicional de trabajo con el que han crecido laboralmente la mayoría de gestores -pertenecientes a los Baby Boomers y generación X- choca totalmente con el espíritu y talante de la generación de los millennials y mucho más con la siguiente generación que se incorporará al mundo de la empresa, la generación Z.

El millennial concibe el trabajo de forma totalmente opuesta a las generaciones anteriores. La lealtad de por vida a una misma organización no es la base de su comportamiento y su apego a las nuevas tecnologías, que consideran parte de su vida, se tiene que ver reflejado en su trabajo diario. Son trabajadores dispuestos a crearse su propia marca personal y muy cerca del concepto del “management del yo” introducido por Hiroshi Tasaka.

Los gestores en general y los de personas en particular, deben asumir este cambio en el sistema de valores y replantear su relación con todos los colaboradores de la organización. Se convierte en un puntal básico el feedback. Los nuevos profesionales demandan mucho más feedback que el resto de generaciones anteriores, una evaluación casi constante y a diario de los resultados y rendimiento personal. Las evaluaciones anuales de rendimiento quedarán fuera de las organizaciones en pocos años debido a que ya no son, ni están consideradas, un punto importante de apoyo para los recursos humanos.

Los millennials priman por encima de la seguridad laboral que se ha buscado hasta ahora, el crecimiento personal y aprendizaje continuo. Son poseedores de conocimiento y esperan mayor reconocimiento, ayudas y recompensas en base al trabajo realizado. Esta generación hará mucho más común la rotación en las organizaciones y las compañías deben saber gestionar este aspecto, o bien con políticas fuertes de retención del talento, basado en recompensas y apuestas por la autonomía profesional de sus colaboradores o con estrategias que asuman este nuevo marco en el que la mayoría de colaboradores serán profesionales libres.

Las corrientes de pensamiento, en este sentido, toman dos vertientes distintas. Existe quien piensa que esta generación, una vez madure y forme sus propias familias, volverán a asemejarse a las generaciones anteriores, en cambio, la otra vertiente es la que defiende que estos profesionales son nativos digitales, en la era de la información y el conocimiento y que esto no es una moda, si no un estilo de vida arraigado y que son las organizaciones las que deben adaptarse al nuevo escenario que se les plantea.

Sea como fuere, los millennials están aquí y están dispuestos a cambiar lo que hasta ahora ha sido lo común en el ambiente laboral. Organizaciones con misión, visión y valores bien definidos, con una contribución especialmente activa en aspectos de responsabilidad social corporativa, con gestores capaces de liderar equipos, con personalidad y profesionalidad, convirtiendo las compañías en organizaciones inteligentes, son las que finalmente encontrarán el camino hacia el éxito.