Sea Water Analytics: aprovechar el confinamiento para medir el estado de las playas

Javier Colmenarejo junto a Javier Moya Maier, confundadores de Sea Water Analytics.

Si hay algo que caracteriza al emprendimiento y la innovación es aprovechar las coyunturas desfavorables para sacarles partido allá donde nadie más lo cree posible. Sea Water Analytics es un ejemplo más de ello. La reclusión forzosa del Estado de Alarma por el coronavirus ha dejado desiertas las playas y los mares de nuestro país. Es el momento para comprobar el impacto medioambiental del ser humano en las costas y sus aguas.

La startup propone monitorizar la calidad hídrica de las playas españolas para conocer cuánto influimos en la composición de nuestros mares. Algo que, de no ser por el confinamiento decretado por el Gobierno, “no se habría podido llevar a cabo”. A través de un sistema de boyas costeras podrán medir cuál es el estado de las aguas después de un tiempo sin presencia de personas, comentan desde Sea Water Analytics.

Todo estará recogido en una aplicación móvil. En ella se reflejarán “en tiempo real” actualizaciones sobre el estado de las aguas, el índice de ocupación, la presencia de medusas, banderas, estado de las instalaciones, etc. El objetivo es acercar esta información a la población de las zonas costeras. Y de paso, facilitar a sus ayuntamiento la implantación de la tecnología IoT en la dirección que marcan las Smart Cities.

Después de un tiempo sin personas por las calles y zonas naturales, el coronavirus ya ha supuesto al menos algo positivo: una “notable mejora” en, por ejemplo, “la calidad del aire y de las aguas de los mares y océanos”, aseguran. Se trata de aprovechar esta “situación ideal” para medir el estado del mar y comparar los datos actuales con los que se obtengan cuando se recupere la normalidad tras la pandemia.

Los parámetros “sentarán un precedente”, afirman, pues los valores registrados estos días nunca antes han podido ser registrados. Los datos podrán arrojar información muy relevante en la lucha contra el cambio climático, además de frenar el turismo de masas, otro de los objetivos de la empresa. Transformación digital, información para colaborar entre todos y sostenibilidad, valores que hacen mucha falta en estos días de crisis.