Yoomers: la economía colaborativa llega a la comida casera

De izquierda a derecha, Kiko de Ángel Gimeno, Miguel Escassi, Ana Abreu y Javier Lallana, fundadores de Yoomers. |FOTOGRAFÍAS: Marta Peiro

¿Alguna vez han ido a trabajar y querido disfrutar de comida casera y se han tenido que ir a un restaurante, o tomar comida de máquina? ¿Alguna vez han sentido ganas de compartir con otros su comida…estando solos en casa? La plataforma Yoomers, presentada este jueves en Madrid, nace para conectar a personas que quieren ofrecer su comida con otras que quieren comer comida casera, aspirando a “revolucionar la rutina diaria a la hora de comer”.

Así lo expresó Miguel Escassi, CEO y cofundador de la startup, en una presentación familiar en casa de Silvia Moreno, creadora de Cenas Adivina. Yoomers es una “plataforma colaborativa que conecta a personas que sienten pasión por la cocina con otras que suelen estar fuera de casa y buscan comidas caseras”, explicó el emprendedor. Esto lo hace a través de una “aplicación para sentirse como en casa” en la que los cocineros o anfitriones ofrecen sus menús y los comensales o invitados buscan, eligen y reservan para disfrutar de esa comida en la propia casa de sus creadores, analizó.

Para participar hay que tener 18 años, una cuenta bancaria y crearse un perfil, que tiene que ser validado por la misma. En él los anfitriones ponen fotos y descripciones de sus casas y platos, establecen el precio a pagar y los horarios que les convienen, y reciben valoraciones. Los invitados hacen una búsqueda basada en la geolocalización y solicitan la reserva. Estas pueden ser canceladas por los anfitriones, que “tienen el control”, comentó Escassi. “Queremos que haya seguridad y confianza al hacer las cosas”, subrayó.

Al buscar el menú, la aplicación “permite filtrar con bastante detalle”, destacó el CEO. “Hemos invertido mucho en que se pudiera filtrar por alérgenos y tipos de dieta para evitar problemas”, apuntó. A pesar de ello, la startup se compromete “a mediar y buscar una compensación por las dos partes, acompañando a los afectados en todos los frentes” en caso de intolerancias, declaró Escassi. Aunque ahora los anfitriones deben atenerse a un “catálogo de buena voluntad”, la organización tiene previsto cooperar con operadoras de seguros “para dar una mayor cobertura a la comunidad” en un futuro, puntualizó.

¿Cuáles son las expectativas de Yoomers? La startup nació en 2017. En febrero de 2019 han abierto la plataforma en Internet, iPhone y Android, y ya han recibido las primeras reservas, alcanzando los 400 usuarios registrados en España. El 4 de marzo inician una ronda de ampliación de capital y buscan convertirse en “una referencia nacional” e internacionalizarse. De cara a 2021 quieren llegar a los 300.000 usuarios para “asegurar la rentabilidad”, y convertirse en un referente de la economía colaborativa a nivel global.

Yoomers pretende “construir una comunidad colaborativa” que comparta “comida casera en buena compañía, y una experiencia, historias, recetas”, expresó Escassi. Así mismo, la startup quiere “hacer una contribución a la sociedad colaborando en la construcción de un mundo más sostenible”, determinó. Para ello, participan en campañas contra el desperdicio de comida y la inclusión social y trabajan con materiales ecosostenibles para los tuppers que los invitados pueden llevarse.

¿Qué gana Yoomers? La plataforma gestiona las reservas, realiza los pagos y hace controles de calidad en la comunidad. Por sus servicios carga al invitado con una comisión variable en función de su reserva, siendo sus ganancias menores cuanto mayor es el precio del menú. De promedio, la startup se queda con un 15% de la reserva, concretó Escassi. “No hay una actividad económica orientada al lucro, sino que es simplemente ahorrar los costes de preparación de la comida. Es solo una compartición de costes”, analizó.

Para animar a más personas a convertirse en anfitriones, desde Yoomers van a iniciar una formación con Cenas Adivina. “Hay que romper la barrera de la primera vez”, alentó Escassi. “Recibir en casa es un arte, y hay que cultivarlo”, manifestó la creadora del programa. “La clave es que vuelvan, y lo que les hace regresar es sentirse como en casa”, consideró. Moreno expresó su intención de aportar su experiencia a la plataforma, a la que consideró una “aplicación para comer rico y casero y ayudar en valores sociales”.