La mujer, emprender sin culpa

La mujer, emprender sin culpa

Cada vez más mujeres buscan emprender sus propios negocios en la búsqueda de la flexibilidad laboral y la inquietud de satisfacer sus deseos de sentirse exitosas en su vida profesional. Este desprendimiento de los viejos roles establecidos por creencias que llevamos encima desde épocas más primitivas, produce en muchas mujeres emprendedoras y ejecutivas un sentimiento de culpabilidad en relación a su faceta como madre.

Y es que aunque la mujer este avanzando por el camino de la igualdad, aún queda mucho por hacer y una parte importante se encuentra justo en nosotras mismas, en avanzar desde un sentimiento de responsabilidad vs de culpabilidad.

Las personas emprendedoras deben lidiar con varios desafíos en su recorrido profesional y gran parte de ellos y además de suma importancia, son los retos internos, la superación de miedos, la gestión del tiempo, romper creencias en referencia al dinero, etc. Las mujeres, además, sumamos el peso de la responsabilidad como madres, de las normas sociales en referencia a lo que es ser una buena madre, de la rotura de patrones sociales de género.

Ello nos conlleva trabajar por nuestros deseos de realización profesional bajo el peso de la Culpa. La culpa por no pasar más tiempo con nuestros hij@s, por sentir que quizás no somos buenas madres, la culpa por no poder estar al máximo en nuestro trabajo por responsabilizarnos de l@s hij@s cuando más requieren de nosotras. Todo esto nos conlleva a un elevado grado de estrés que se puede ver reflejado tanto en enfermedades como en el deterioro de nuestras relaciones y nuestra salud emocional.

Cómo lidiar con la culpa sin morir en el intento

Objetivos realistas y ecológicos

Nuestros propósitos tanto laborales como personales deben ser realistas, es decir, deben ajustarse a lo que para mí es posible en un marco establecido. Por ejemplo, si me propongo una estrategia de social media que en este momento llevarla a cabo me puede derivar a saturarme y a dedicar un tiempo que no tengo, entonces estamos hablando de un objetivo no realista.

Además hay que sumar que sea ecológico, es decir, lo que me propongo, ¿De qué manera afecta a las otras áreas de mi vida? ¿Cómo me siento por ello?

Cualquier decisión o cambio que llevo a cabo afecta en las diferentes áreas de mi vida. Éstas consecuencias debo tenerlas muy presentes en el momento de tomar mis decisiones ya que cualquier rotura de estabilidad en algún campo de mi vida suele conllevar en mí un desequilibrio interno.

Lidiar con creencias limitantes

¿Qué es ser buena madre para mí? Si, para mí y no para los demás. ¿Qué opino realmente yo de todas las voces internas que aparecen recordándome lo que ‘debo’ hacer? ¿Qué valores quiero inculcar en mis hij@s? ¿Lo que estoy haciendo me acerca a esos valores?

Si te sirve de ayuda, numerosos estudios indican que es más importante dedicar a nuestros hijos tiempo de calidad y estar presentes emocionalmente y psicológicamente en este momento,  que no dedicar un sinfín de horas sin esa presencia.

Delegar

Aprender a delegar para tener más tiempo para otras cosas, sea para terminar otros asuntos de tu trabajo como para estar con tus seres queridos.

CUIDA DE TI, TÚ ERES LO MÁS IMPORTANTE

Esto es algo que quiero recalcar y poner en mayúsculas porque cuando emprendemos nuestros proyectos nos vemos arrastrados por la ilusión de alcanzar nuestros sueños, saturados por la cantidad de trabajo a realizar, impulsados por el miedo a fracasar… y en medio de todo este barullo nos olvidamos de lo más importante, de nosotros, y en este caso, de nosotras.

Recuerda, sin ti, no hay proyecto. Click Para Twittear

Así que decide hacerte responsable de ti misma y empieza a cuida de ti. Con este punto, el resto ya están medio ganados.

Coach y emprendedora. Me apasiona acompañar a otras/os emprendedores a que alcancen sus sueños. Dedicada a trabajar por una sociedad más respetuosa e igualitaria a través de varios proyectos y asociaciones sin ánimo de lucro.

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