BlablaCar, un modelo que salta de Europa a la India

BlablaCar, un modelo que salta de Europa a la India

La entrada de potentes VCs en el capital de una startup no solo hace posible una rápida internacionalización del negocio, sino que la convierte en un imperativo. Esta es una de las conclusiones que se pueden extraer de la charla que dio la semana pasada en Iniciador Vincent Rosso, director para España y Portugal de BlaBlaCar.

La incorporación de socios financieros suele condicionar la proyección exterior de las startups escalables, así se aprecia al menos en la expansión internacional de BuyVip, pero en BlaBlaCar es mucho más evidente esta relación de ida y vuelta. Esto es así sobre todo porque la monetización de Blablacar viene solo una vez que la plataforma está ya muy asentada en el mercado -nada menos que cuatro años tardó en empezar facturar en España-, por lo que la financiación es imprescindible para poder aguantar la larga etapa en que la rentabilidad se sacrifica en favor del crecimiento.

Por otra parte, la presencia internacional hace más atractivo el negocio a los ojos de los inversores. Tal como el propio Rosso explicó, en Europa no puedes aspirar a captar el interés de los grandes fondos internacionales si no estás afianzado en al menos dos de los tres grandes mercados del continente -Reino Unido, Francia y Alemania-.

Presente en doce mercados

La expansión internacional de BlaBlaCar se ha desarrollado a un ritmo progresivo y acelerado: tres años después de su lanzamiento en Francia la startup saltó a España, encontrando el respaldo que necesitaba para iniciar sus actividades en Cabiedes & partners. Dos años más tarde, y en base a la experiencia acumulada en nuestro país, alcanzaron un nuevo hito en su andadura exterior al implantarse en el Reino Unido-. A partir de ese momento, este proceso de internacionalización alcanzó velocidad de crucero, espoleado por el venture capital. Tras recibir una inyección de 10 millones de euros en enero de 2012, la startup pudo acometer lo que sería toda una proeza incluso para una multinacional: la apertura ese mismo año de seis nuevos mercados -Bélgica, Italia, Portugal, Polonia, Luxemburgo y Holanda- y preparar al mismo tiempo el desembarco en el gran mercado alemán, algo que finalmente se materializaría en 2013.

El año 2014 supone un antes y un después en la estrategia seguida por BlaBlaCar para conectar cada vez más ciudades: Rusia y Ucrania se incoporan a los países en que operan. Las conversaciones con Index Ventures y otros grandes inversores interesados en participar en una nueva ronda de financiación sin duda influyeron y mucho en esta expansión hacia mercados con cultura, tamaño y legislación muy diferentes de las de los Estados de la Unión Europea. Las negociaciones con los VCs fructificaron en verano de 2014 y la ampliación de capital pactada se convirtió en una de las mayores de la historia de las startups -el montante total se situó en torno a los 100 millones de dólares- y nuevamente este músculo financiero sirvió de estímulo y palanca para entrar en otros mercados emergentes: dos meses después de la operación BlaBlaCar entró en Turquía y seis meses después, en India.

Expansión vertiginosa, pero muy estudiada

Pese a que el crecimiento ha sido vertiginoso, BlaBlaCar siempre ha estudiado con mucho detenimiento los mercados antes de iniciar su actividad en ellos. Algunos de los factores a los que más atención han venido prestando son los siguientes:

– Coste de la gasolina

– Penetración de los smartphones

– Uso de las redes sociales

– Coste y disponibilidad de medios de transporte colectivo

– Parque automovilístico

– Calidad de las infraestructuras

– Uso y normativa de medios de pago

– Distribución geográfica de la población

Este análisis ha llevado a los responsables de BlaBlaCar a descartar, por ejemplo, la entrada en Estados Unidos -entre las principales razones que aducen sus responsables está el bajo coste del carburante, la dispersión de las ciudades y la escasa cobertura del transporte público urbano que habitualmente completa los trayectos de BlaBlaCar-. Por el contrario, a la luz de esos mismos criterios tomaron la decisión empezar a operar en India y a considerar Brasil como un mercado prometedor.

El CEO de Blablacar, Frédéric Mazella, recuerda que siempre tienen entre 5 y 10 países en el radar por lo que es muy probable que no pase mucho tiempo hasta que la empresa anuncie nuevas expansiones.

Algunas claves del éxito

Como señala Mazella, BlaBlaCar hasta ahora ha tenido éxito en su expasion porque solo lo ha hecho cuando, junto a la idoneidad del ancho de banda y el mercado, ha concurrido una tercera circunstancia: un equipo local adecuado para pilotar la implantación de la plataforma. En su charla en Iniciador, Rosso recordó que cada filial de BlaBlaCar es una startup en sí, por lo que quienes trabajan en ella deben comportarse como emprendedores. De hecho, siempre que han podido han adquirido un proyecto empresarial ya en marcha para iniciar sus actividades en un nuevo país antes que empezar de cero.

Otro de los aliados en la proyección exterior de la empresa ha sido precisamente el tiempo. Gracias a lo rápido que ha sido su crecimiento, han podido mantener la ventaja de ser los primeros en el mundo en empezar a rentabilizar este sector de la economía colaborativa. La barrera de entrada que supone la necesidad de que exista una masa crítica elevada de usuarios para que el servicio cumpla las expectativas también han jugado a su favor en este sentido. Hasta ahora han sido pocos los mercados donde han encontrado competidores relevantes antes de entrar, siendo la excepción Alemania.

Muy relacionado con lo anterior, está el hecho de que BlaBlaCar no ha cobrado por su labor de intermediación P2P en ningún mercado antes de alcanzar una fuerte penetración en él. Únicamente cuando su popularidad ha sido fuerte y tanto el nivel como la distribución de los usuarios óptimo han procedido a monetizar el negocio – eso sí, el tiempo que pasa desde que la empresa aterriza en un país hasta que el servicio se hace de pago se ha ido acortando en cada nueva expansión y no descartan en el futuro entrar en nuevos países-.

Por último, también es interesante reseñar que la solución tecnológica es la misma en todos los mercados en que operan, lo que es fundamental para asegurar la escalabilidad del negocio.Únicamente han introducido pequeños cambios en casos muy concretos, como obligar a completar el perfil de usuario en la India para poder acceder al servicio, y es que en una sociedad tan compleja y diversa esa información resulta decisiva para generar confianza. Lo que sí han sabido adaptar a cada país ha sido su marketing, no solo empleando el idioma sino también detectando siempre los mejores canales para llegar a los early adoptersRosso puso el ejemplo de la ventaja que supuso para la empresa ser pionera en utilizar la publicidad en facebook y otras redes sociales en un momento en que estaban mucho menos saturadas-.

Un unicornio del viejo continente

Para terminar este post simplemente me gustaría añadir que BlaBlaCar supo ver en los primeros años de expansión las grandes oportunidades que puede tener para una startup tecnológica formar parte de la mayor área económica del mundo y tener al alcance no solo recursos locales, sino también de otros Estados miembros -de no haber buscado inversores y talento fuera de su ecosistema de origen con toda seguridad el crecimiento habría sido mucho más modesto-. Por este motivo hoy día BlaBlaCar es una firme candidata a ingresar en el exclusivo club de las startups que tienen una valoración de mercado superior a los mil millones de dólares.

De hecho, Mazella participó como fundador de la empresa en el unicorns forum que la iniciativa comunitaria Startup Europe y el proyecto Welcome organizaron en Berlín en febrero coincidendo con la Startup Europe Summit. Aquí os dejo un extracto de su intervención en la que podéis conocer de primera mano un poco más acerca de esta empresa.

Comencé mi carrera profesional en el ámbito de la internacionalización de la empresa; primero como técnico de exportación en una PYME y, posteriormente, como analista en Promomadrid y Cofides. Tras ocho años pilotando la comunicación en Madrid Emprende, ahora formo parte del proyecto europeo Welcome - Startup Europe.