El tiempo de la gestión pasiva

Fintech propicia la banca sin bancos

Cada vez son más las fintech que prometen maximizar los beneficios de fondos de inversión y planes de ahorro mediante una cartera diversificada y reajustada automáticamente. Con la llegada de tiempos mejores, son cada día más quienes se interesan e invierten sus ahorros en fondos de inversión y otros instrumentos financieros que ofrecen mayores rentabilidades en un contexto de tipos de interés cero. Según datos del Banco de España, de hecho, aproximadamente el 15% del ahorro en nuestro país ya va dirigido a fondos, con un patrimonio de 263.000 millones de euros tan sólo en los vehículos domiciliados dentro de nuestras fronteras.

Sin embargo, apenas el 5% de este dinero acaba en los planes más rentables. ¿Se debe a la baja formación financiera de los consumidores? ¿O es por la la falta de tiempo para manejar correctamente una cartera de activos? Las responsables pueden ser también las comisiones que algunos de los gestores imponen a sus planes.

En este contexto, quien ofrece rentabilidad con un menor riesgo y menos comisiones, gana. Y en este contexto juega un papel creciente la gestión pasiva. Empresas de Fintech internacionales y nacionales (entre las últimas, el caso de Finizens) se especializan en el manejo de carteras altamente diversificadas y adaptadas a diferentes niveles de riesgo a través simplemente de seguir el camino de los fondos índice y ETFs mejor valorados.

El éxito de la creciente ola de inversión pasiva radica en tomar muchas posiciones, reduciendo el riesgo y los costes para el inversor. Lo decía Martín Huete, cofundador de Finizens, en una entrevista reciente: “Invertir en diferentes zonas geográficas y tipos de activos distintos representa una forma muy efectiva de reducir el riesgo de una inversión”.

Otra ventaja de la gestión pasiva está en el reajuste automático de las carteras de inversión: No hace falta estar enterado de las tendencias de mercado en cada momento, sino que seguiremos el camino que marquen los fondos índice de referencia.

Por supuesto, no faltan las voces que defienden por encima de todo el factor humano; ese que es capaz de entrar o salir antes de que se produzca una tendencia y cambiar el rumbo de las cosas. La discusión está servida.