Los impagos, primeras señales de la desaceleración de crecimiento empresarial

Los niveles de impago soportados por 6 de cada 10 empresas españoles redujeron su crecimiento repercutiendo negativamente en la estrategia de negocio de las entidades, según los datos del Informe Europeo de Pagos elaborado por Intrum. El estallido inicial de la crisis de la Covid-19 provocó un aumento en la presión de las organizaciones donde 9 de cada 10 pymes españolas se vieron obligadas a aceptar plazos de pagos más largos.

El análisis realizado por la compañía sobre gestión y prevención de impagos mostraron que un 62% de las empresas aumentó la morosidad impactando en las posibilidades de ampliar su oferta de servicios (64%), expandirse (63%) o aumentar su inversión en digitalización (60%).

La desaceleración de este crecimiento empresarial fue fruto de la demora en los pagos de los clientes. Tras un análisis a más de 10.000 entidades europeas de todos los tamaños, se constató que esta ola en los impagos y morosidad está impidiendo el desarrollo de las organizaciones.

Aumento en el impago, reducción en la innovación

En el informe se constató por una parte que el 90% de las pymes españolas aceptó plazos de pago más largos de los que le gustaría. Por otro lado, se produjo un aumento de los pagos de los clientes. Esta dificultad de los clientes de las compañías para cumplir con el pago limitó las posibilidades de ampliar parte de productos y servicios y establecerse en otros mercados.

Intrum afirmó que el 63% de empresas españolas padecieron consecuencias negativas de crecimiento, situándose España entre los tres países más afectados por la expansión geográfica, al mismo nivel que Reino Unido y solo por debajo de Suiza.

Los datos del informe apuntaron que la consecuencia de los factores que impidieron el crecimiento en un 60% de las organizaciones redujeron un factor clave en la supervivencia de cualquier empresa: la innovación. La inversión en la digitalización es indispensable para la adaptación a la nueva transformación tecnológica.

El entorno de impago que afrontó la empresa española, a lo largo del año 2020, está marcado por la caída en facturación aproximándose a los 287.000 millones de euros originando el cierre de muchas organizaciones según datos de la Conferencia Española de las Organizaciones Empresariales (CEOE).

Si sigue empeorando esta situación económica, la demanda de las compañías se seguirá viendo perjudicada. Esta situación amenaza con la pérdida de ingresos, la desaparición de un gran número de compañías y la dificultad de crecimiento de las ya existentes.