Un estudio avala los beneficios para las empresas de los préstamos de Enisa

De izquierda a derecha: Judith González Pedraz, secretaria general de EOI, José Martí Pellón, catedrático de la UCM, Gemma Prenafeta, fundadora y CEO de SharifyApp, Carlos Rivera, cofundador y coCEO de Clicars y José Bayón López, CEO de ENISA

Según el VIII Informe sobre el impacto económico y social de las inversiones realizadas por Enisa, las compañías beneficiarias de los préstamos participativos que otorga esta empresa pública adscrita al Ministerio de Industria, Comercio y Turismo permite mejorar los beneficios de las empresas y aumentar el número de empleados. Así lo señaló este miércoles el catedrático de Economía Financiera de la UCM y experto en Capital Riesgo, José Martí Pellón.

3.562 empresas con préstamos de Enisa y un total de 701,2 millones de euros invertidos fueron analizados a través de los datos contables que deben presentar al Registro Mercantil, con el objetivo de valorar la huella sostenible y sostenida de toda ayuda pública sobre el impacto económico y social que generan estas inversiones que apoyan el nacimiento y el desarrollo inicial de las empresas.

Los datos del 2018 tuvieron un crecimiento medio positivo y relativo. “Estos datos son la mejor brújula para medir el impacto de estos créditos participativos y ayudan a orientar las estrategias a futuro“, destacó José Bayón, CEO de Enisa, quien agregó que estos préstamos contribuyen a la generación de riqueza y empleo con un limitado coste en un país de pymes como es España.

José Martí Pellón_catedrático UCM

Martí destacó que tras ocho años de análisis, “el impacto es positivo e incluso la recuperación de los recursos públicos es notable con una plazo medio de retorno de tres años“. Esta notable proporción de los importes de los préstamos otorgados (54,3 %) es de casi 400 millones de los 701,2 invertidos hasta fecha de julio de 2020.

157 empresas mostraron una evolución sobresaliente con un total de 24.300 empleos netos creados hasta el 2018, frente a los 16.756 con respecto al informe anterior. Desde el ámbito negativo, el 39% de las compañías no seguían funcionando a mediados del 2020 frente al 50-60% propio de este tipo de empresas.

A través del análisis de las variables plantilla, ventas, resultado bruto, activos totales y activos inmateriales, se reportaron datos significativos y relevantes para garantizar la continuidad de estos préstamos participativos. En concreto, en venta se pasó de los 1.946 millones de euros de incremento hasta el tercer año, a 7.313 millones, con una media de 2,1 millones euros por empresa y en margen bruto, de los 834 millones de euros de incremento hasta el tercer año, se alcanzaron 3.308 millones, a razón de 929 mil por empresa.

En cuanto a activos totales, el incremento hasta el año 2018 fue de 7.489 millones de euros, un 105 % por encima del valoranterior a la recepción del préstamo, casi triplicando el aumento de 2.602 millones experimentado hasta el tercer año y en activos inmateriales, el aumento acumulado ascendió a 1.773 millones de euros hasta 2018 (498 mil euros por empresa), que también logra que se tripliquen los 541 millones registrados hasta el tercer año.

El catedrático concluyó que “estos préstamos son un instrumento altamente eficiente e híbrido que cumple papeles de deuda y es bueno para los emprendedores que no quieren diluirse y tener un menor coste en su iniciación. Igualmente, es un instrumento eficaz pues los resultados que se obtienen de crecimiento son significativos y no requiere un compromiso de fondos de la administración pública; la hacienda pública se beneficia, y el incremento de actividad que se genera es muy positiva en todos los órdenes“.