Por Redacción - Febr 16, 2026
Prosolia Energy ha consolidado su posición en el mercado energético internacional mediante una operación financiera de calado que asciende a 380 millones de euros, una cifra que respalda de forma directa su estrategia como productor independiente de energía. Esta inyección de capital no solo representa un espaldarazo a su solvencia financiera, sino que actúa como el motor necesario para desplegar una ambiciosa cartera de proyectos que abarca desde la energía fotovoltaica y eólica hasta sistemas avanzados de almacenamiento mediante baterías. La relevancia de este movimiento radica en la capacidad de la compañía para articular soluciones que integran diversas tecnologías en geografías tan variadas como España, Francia o México, demostrando una versatilidad operativa que pocos actores del sector logran mantener con tal firmeza. Al asegurar estos fondos, la empresa garantiza la viabilidad de una hoja de ruta que busca transformar el modo en que las industrias consumen y producen energía, alejándose de modelos convencionales para abrazar una descarbonización real y tangible.
La arquitectura de esta financiación se divide en tres ejes fundamentales que cubren distintas necesidades de crecimiento y consolidación. El primero de ellos se materializa en una línea de financiación tipo warehouse por valor de 150 millones de euros, liderada por entidades de la talla de ABN AMRO, SMBC y Santander. Lo verdaderamente distintivo de este tramo es su estructura flexible e innovadora, diseñada para albergar hasta 600 megavatios de activos renovables. Esta herramienta permite a Prosolia Energy incorporar de manera progresiva proyectos tanto de gran escala como de generación distribuida en siete países diferentes. La inclusión de tecnologías BESS, referentes al almacenamiento de energía en baterías, dentro de este paquete subraya la visión a largo plazo de la firma, entendiendo que la gestión de la intermitencia es el próximo gran reto de las energías limpias. Esta flexibilidad financiera es la que permite a la compañía adaptarse a las particularidades de cada mercado nacional sin detener su ritmo de expansión global.
En un segundo bloque de esta estrategia de capitalización, Prosolia Energy ha formalizado una transacción de 94 millones de euros con Goldman Sachs actuando como asegurador. Este capital está destinado específicamente a la construcción y operación de proyectos industriales de autoconsumo, una de las señas de identidad de la casa desde su fundación hace más de dos décadas. Dentro de esta cartera destacan activos de alto valor tecnológico y logístico, como es el caso de uno de los mayores proyectos de marquesinas fotovoltaicas híbridas situadas en suelo francés. Este tipo de instalaciones no solo aprovechan superficies ya intervenidas por el ser humano, sino que ofrecen una solución dual que combina la protección de infraestructuras con la generación de electricidad limpia directamente en el punto de consumo. La confianza de un gigante financiero como Goldman Sachs en estos activos industriales pone de relieve la rentabilidad y la seguridad que ofrecen los modelos de autoconsumo bien ejecutados y gestionados bajo la modalidad de productor independiente.
El tercer pilar de este despliegue financiero se centra en la consolidación de activos operativos en territorio español. Para ello, la compañía ha asegurado cerca de 135 millones de euros en financiación senior con SMBC, que en esta ocasión actúa como único asegurador. Estos fondos han sido cruciales para financiar la adquisición de 229 megavatios de proyectos que ya se encuentran en fase de explotación y que anteriormente pertenecían a EDP Renováveis. Esta maniobra de adquisición no solo engrosa los números de la compañía, sino que aporta una generación de caja inmediata y estabiliza el perfil de riesgo de su cartera global. Contar con una base sólida de proyectos operativos en España permite a la firma equilibrar las inversiones en nuevos desarrollos, que inherentemente conllevan mayores plazos de maduración, con activos que ya están vertiendo energía a la red y cumpliendo con sus objetivos de sostenibilidad.
La visión de Javier Martínez, máximo responsable de Prosolia Energy, refleja un compromiso que va más allá de la mera expansión corporativa. Para el directivo, estas transacciones son la prueba irrefutable de la fortaleza operativa de la empresa y del alto grado de confianza que los socios financieros depositan en su modelo de negocio. La capacidad de atraer capital de instituciones internacionales de primer nivel permite a la compañía competir en una liga global, manteniendo una estructura de costes competitiva y una capacidad de ejecución técnica envidiable. Desde su creación en 2003, la firma ha evolucionado desde una perspectiva local hasta convertirse en un referente en Europa y América, sumando actualmente más de 4 gigavatios en su cartera de desarrollo. Esta trayectoria ascendente se apoya en una filosofía que prioriza la eficiencia y la cercanía con el cliente industrial, ayudándole a navegar la transición energética con garantías de suministro y ahorro de costes.
A día de hoy, 16 de febrero de 2026, Prosolia Energy no solo gestiona activos en España y Portugal, sino que ha extendido su influencia de forma notable en Francia, Italia, Alemania y México. La diversificación geográfica es un componente esencial de su resiliencia, permitiéndole mitigar riesgos regulatorios específicos de cada región mientras aprovecha las oportunidades de irradiación solar o potencial eólico allí donde son más favorables. La integración de tecnologías híbridas, como el proyecto eólico solar en Zaragoza, ejemplifica el camino hacia una red más estable y eficiente. Con esta sólida base financiera de 380 millones de euros, la empresa se posiciona para liderar el cambio hacia un modelo energético donde la producción descentralizada y el almacenamiento inteligente sean la norma, y no la excepción, impulsando la competitividad de la industria a una escala sin precedentes.