“Filosofía” del negocio y base de datos, claves para el salto pyme al e-commerce

(de iz. a dcha.) Sergio Pichardo, Roberto Gálvez y Antonio Reina durante el debate sobre la realidad de las pymes en el e-commerce.

El negocio de la esquina de tu calle probablemente ya esté inmerso en un proceso en el que seguramente no se veía hasta dentro de dos o tres años. El potencial de Internet para desarrollar una tienda online es incuestionable, pero sólo una pandemia como la actual ha empujado a muchas pymes a dar el salto al e-commerce. Y para resistir en la red hay que conocer sus herramientas, o a alguien que sepa aprovecharlas.

Sobre este traspaso del local físico al canal digital debatieron recientemente algunos expertos durante el webinar La Realidad del e-Commerce para las Pymes. Entre ellos, Antonio Reina, director académico del CEF.- Santo Domingo. Junto con Sergio Pichardo,(consultor y desarrollador e-commerce) Asirio Santana (consultor en marketing y tecnología) y Roberto Galvez (consultor de cibercomercio), atendieron y asesoraron a los emprendedores y profesionales acerca de la adaptación de sus negocios.

Muchos sectores han visto sus ventas online catapultadas durante las últimas semanas (retail, foodservice, salud y servicios) para sintonizar con la demanda de productos y servicios de las personas confinadas por el coronavirus. Para no darse de bruces con el cierre, las pymes que han tenido que vestirse de tienda online atropelladamente necesitan dos cosas: trasladar la filosofía del negocio al nuevo canal, y aprovechar los datos.

“No llegan, no compran”

Según explicó el director académico del CEF.- Centro de Estudios Financieros (propietario de TodoStartups) en su sede de República Dominicana, conocer las herramientas e-commerce es “fundamental”. No sólo cuáles usar, sino cómo gestionarlas y parametrizarlas. Actualmente hay muchas plataformas que te permiten montar una tienda online “a golpe de clic” en un fin de semana, comentó Reina. Es “sencillo, pero laborioso”.

No obstante, el problema de muchas pymes no es ese. Al fin y al cabo hay empresas dedicadas exclusivamente a montar tiendas online. Lo que importa es “saber qué necesito: cuál es la filosofía del e-commerce”, apuntó Reina. A menudo ocurre que una vez montada la página “no compra nadie”, pero eso es lo más normal que puede suceder, asegura. “El problema no es que no compren, sino que no llegan; ya no estás en la plaza donde todo el mundo te ve”, desgranó el profesor de comercio electrónico.

Por ello aconsejó a los empresarios a establecer una estrategia de posicionamiento y visibilidad al montar el sitio web. A través de Google, de redes… “el caso es captar la atención del cliente potencial”. Hay que medir todo con lo que se pueda trabajar (tiempo de visita, productos vistos…) para comunicarlo a la empresa que hará el traslado al canal digital, si no lo hacemos nosotros, detalló. Apuntar a la personalización de esos futuribles usuarios y, en definitiva, “centrarse más en la parte filosófica que técnica”.

Datos y “prosumidores”

Por ello la confianza y visibilidad que tienen los clientes de nuestro portal es tan importante. Y para ello la clave son los datos: “lo importante es saber cómo se comportan mis potenciales clientes”. Que el propio navegador nos etiquete como de confianza (con el candado en la barra de direcciones) y que la transacción por el producto o servicio sea responsable es igual de importante. “Nos jugamos la reputación”, recalcó Reina.

Hacer que el consumidor se convierta en “prosumidor” con sus reseñas y comentarios es otro punto a favor. Conseguimos que el usuario no se dedique sólo a comprar sino que “también le hacemos partícipe de nuestros productos”, valoró el director académico. Respecto a la estrategia para conseguir tráfico, Reina subrayó que no hace falta tener todos los canales o redes sociales, pero evidentemente cuantos más podamos gestionar “más publicidad podremos hacer”.

Lo más importante, insistió, son los datos. En función de ellos y del producto que ofreces establecerás una estrategia u otra para promocionar tu contenido. “Cuesta mucho hacerse una base de datos buena; se pueden comprar, pero no son como aquellas que hemos creado con el conocimiento de las personas que han llegado a mi página”, añadió.