Por Redacción - Febr 12, 2026
El tejido empresarial del sur de España ha alcanzado un punto de inflexión en su proceso de modernización, según los datos extraídos del Barómetro de la Innovación y Digitalización de Andalucía y Extremadura 2025. Este informe, elaborado por la Cátedra SEIDOR de Agenda Digital para la Alta Dirección en el marco de la San Telmo Business School, revela una transformación profunda en las prioridades de los líderes corporativos. Por primera vez en la serie histórica de este análisis, los directivos identifican la tecnología como el elemento más determinante para el devenir de sus organizaciones, situándola con un 67% de relevancia por encima incluso de la evolución de la coyuntura económica general, que queda relegada a un segundo plano con el 45%. Este cambio de mentalidad sugiere que las compañías han dejado de ver las herramientas digitales como un mero soporte operativo para integrarlas en el núcleo duro de su estrategia de supervivencia y crecimiento a largo plazo.
Uno de los fenómenos más destacados de este estudio es el crecimiento exponencial del interés por la inteligencia artificial. En apenas dos años, el número de empresas que proyectan implementar soluciones vinculadas a esta tecnología se ha triplicado, pasando de un discreto 20% en el ejercicio de 2023 a un rotundo 62% en las previsiones actuales. Este salto cuantitativo indica que la fase de observación ha concluido para dar paso a una etapa de ejecución, donde la inteligencia artificial se percibe como una palanca fundamental para optimizar la toma de decisiones y mejorar la eficiencia en áreas tan críticas como la dirección general, el marketing y la gestión de ventas. No obstante, el informe también arroja una dosis de realidad al señalar que esta adopción se encuentra todavía en estadios iniciales o de experimentación, puesto que ninguna de las organizaciones consultadas se autodefine todavía como un usuario avanzado o experto en la materia.
La motivación que impulsa estas inversiones tecnológicas ha virado decididamente hacia la búsqueda de resultados tangibles y la rentabilidad financiera. Casi dos tercios de las empresas participantes en el barómetro declaran que su principal objetivo al digitalizarse es mejorar los márgenes de beneficio, seguidos muy de cerca por la necesidad de optimizar los procesos internos. Esta visión pragmática refleja una madurez en el mercado andaluz y extremeño, donde la tecnología ya no se adquiere por una cuestión de prestigio o tendencia, sino por su capacidad real para generar valor económico y fortalecer la estructura de costes. A pesar de este enfoque orientado al negocio, la percepción general es que el camino por recorrer es todavía extenso, ya que el 80% de los líderes empresariales sostiene que sus respectivos sectores no han completado el proceso de transformación iniciado hace años.
Sin embargo, este ímpetu renovador choca frontalmente con un obstáculo que se ha vuelto estructural en la región: la dificultad para hallar personal cualificado. La escasez de talento digital se ha consolidado como el gran cuello de botella para el progreso empresarial, afectando ya a la mitad de las compañías encuestadas, una cifra que ha escalado diez puntos desde el 40% registrado en 2023. Esta carencia de perfiles especializados no solo ralentiza la implementación de nuevos sistemas, sino que se ve agravada por la aparición de resistencias internas dentro de las propias plantillas. El desafío, por tanto, trasciende lo puramente técnico para convertirse en un reto de gestión humana y liderazgo, donde la capacidad de las organizaciones para atraer talento y transformar su cultura interna determinará quiénes logran consolidar sus ventajas competitivas en los próximos años.
En cuanto a la financiación de estos proyectos, el barómetro detecta un distanciamiento notable entre el sector privado y las líneas de ayuda institucional. Prácticamente la mitad de las empresas ha optado por no concurrir a las convocatorias de los fondos Next Generation durante el presente año, una decisión motivada en gran medida por la percepción de que el sistema de ayudas actual es insuficiente o excesivamente complejo para las necesidades reales del mercado. En contraste con este escepticismo administrativo, la sostenibilidad está ganando peso específico como criterio de decisión en las inversiones digitales, especialmente entre aquellas corporaciones con mayor volumen de facturación que buscan alinear sus avances tecnológicos con los estándares de responsabilidad ambiental y social exigidos por los inversores y la ciudadanía.
El liderazgo de esta agenda digital sigue recayendo fundamentalmente en las direcciones generales, aunque se observa un protagonismo creciente de los responsables de sistemas en la mesa donde se toman las decisiones de alto nivel. La presentación de estos resultados en la sede de Sevilla de San Telmo Business School subraya el compromiso de instituciones como SEIDOR y SAP en el acompañamiento a las empresas locales para que no pierdan el tren de la innovación. En un momento donde la digitalización es la clave para la resiliencia, la capacidad de estas comunidades autónomas para superar el déficit de especialistas y optimizar el uso de la inteligencia artificial definirá su posición en el mapa económico nacional e internacional del futuro inmediato.