Por Redacción - Jun 15, 2026
El Comité de Dirección de Nestlé España ha iniciado una etapa estratégica orientada a potenciar su liderazgo interno mediante un intercambio de responsabilidades clave en su estructura ejecutiva. Desde el pasado mes de mayo, la filial española de la multinacional de la alimentación ha confiado la dirección de Ventas Corporativas a Carla de Sivatte, un área que hasta la fecha estaba bajo la responsabilidad de Rai Cararach. En un movimiento recíproco diseñado para aprovechar la experiencia acumulada de sus directivos, Cararach ha pasado a asumir el liderazgo del negocio de chocolates y dulces de la compañía en el territorio nacional, una división que anteriormente gestionaba la propia de Sivatte. Esta reorganización interna refleja una filosofía corporativa que busca renovar las perspectivas comerciales y estratégicas de sus diferentes áreas sin perder la esencia y el conocimiento profundo acumulado durante décadas de trayectoria compartida dentro de la organización.
La trayectoria de Carla de Sivatte en Nestlé abarca ya casi tres décadas de evolución constante y aprendizaje multifuncional. Licenciada en Administración y Dirección de Empresas y Máster en Business Administration por la escuela de negocios ESADE, de Sivatte ingresó en las oficinas de la firma en el año 1995 desempeñando funciones de analista financiera. Aquel primer paso en el área de finanzas sirvió de base para construir una carrera marcadamente versátil, donde posteriormente exploró el desarrollo de estrategias de marketing y la gestión comercial sobre el terreno. Esta polivalencia la condujo de forma natural a la dirección de la división de Confectionery en España en 2019, una posición que ha defendido con solvencia hasta su reciente designación. Quienes han seguido de cerca su evolución destacan un espíritu marcadamente emprendedor, una constante búsqueda de la optimización operativa y una sólida orientación hacia la consecución de objetivos tangibles en el mercado de gran consumo.
Al asumir la dirección de Ventas Corporativas, Carla de Sivatte afronta este nuevo reto con una profunda ilusión y un firme sentido de la responsabilidad hacia el equipo humano y los colaboradores externos. La directiva ha manifestado que su paso por múltiples departamentos a lo largo de treinta años le ha proporcionado una perspectiva transversal inestimable, idónea para comprender las necesidades reales de los consumidores, los canales de distribución y los propios trabajadores de la firma. Su hoja de ruta para este periodo se centra en consolidar una estructura comercial que destaque por su agilidad, su cercanía con el sector y su capacidad para generar valor compartido, cimentando esta estrategia en el talento interno de la plantilla y en el fortalecimiento de los vínculos de cooperación mutua con los clientes de la gran distribución.
Por su parte, Rai Cararach asume el mando de la división de Confectionery respaldado por una sólida experiencia en la gestión comercial tras haber liderado el departamento de Ventas Corporativas durante los últimos ocho años. Cararach se incorporó a Nestlé en 1997 y, desde entonces, ha ido escalando puestos de creciente relevancia y complejidad, consolidando su perfil en el ámbito comercial tanto en el mercado español como en el plano internacional mediante su experiencia en la filial de Nestlé Francia. Licenciado en Ciencias Económicas por la Universidad de Barcelona y poseedor de un MBA por el IESE, el directivo destaca por una visión estratégica rigurosa y un liderazgo transformador que sitúa a las personas en el centro de cualquier proceso de cambio organizativo.
El relevo en el negocio de los chocolates y la confitería representa para Rai Cararach un desafío que compagina la innovación con la gestión de marcas que gozan de un enorme arraigo popular en España. El nuevo director de la división ha expresado su entusiasmo ante una categoría que considera con un potencial de crecimiento extraordinario y una relevancia emocional muy alta para el consumidor cotidiano. Acompañado por un equipo técnico y comercial caracterizado por su capacidad de innovación, Cararach ha fijado como su máxima prioridad el robustecimiento de las marcas emblemáticas del catálogo de la multinacional, maximizando el rendimiento comercial y la rentabilidad del negocio a través de respuestas ágiles a las tendencias de consumo.
Estos movimientos de liderazgo se integran en una corporación que mantiene una presencia de enorme capilaridad global, operando en más de ciento ochenta y cinco países con una plantilla que supera los doscientos setenta mil profesionales enfocados en el desarrollo de la nutrición y el bienestar. En el contexto de la península ibérica, la relación de la compañía con el tejido industrial es histórica, habiendo inaugurado su primera planta de producción en la localidad cántabra de La Penilla de Cayón en el año 1905. Hoy en día, la infraestructura industrial de la empresa en el país se sostiene sobre diez centros de producción estratégicamente repartidos por cinco comunidades autónomas, lo que otorga una gran robustez a su cadena de suministro regional.
El peso socioeconómico de la compañía en el mercado alimentario español se refleja con nitidez en sus indicadores financieros y laborales. Con una facturación anual que alcanzó los 2.894 millones de euros y el mantenimiento de una plantilla media de más de cuatro mil trabajadores al cierre del ejercicio de 2025, la entidad encabeza diversos segmentos de la cesta de la compra. Su catálogo diversificado abarca desde la nutrición infantil y los productos lácteos tradicionales hasta cafés, aguas minerales, soluciones de nutrición clínica y alimentos especializados para mascotas, consolidando un modelo de negocio diversificado que busca dar respuesta a las demandas de calidad de la sociedad actual.