10 hábitos de los emprendedores que has adquirido gracias al COVID-19

En las últimas semanas hemos podido observar cómo la pandemia provocada por el coronavirus se ha apoderado de la actualidad. Su presencia masiva en la prensa, la televisión, radios e internet, además, se ha caracterizado por la negatividad de sus efectos a todos los niveles: salud, economía, sociedad… todos los sectores se han visto duramente castigados por este periodo que dura ya más de dos meses en nuestro país.

El bombardeo incesante de información, además, nos sume en una profunda depresión de la que debemos empezar a salir. Por este motivo, mi artículo de esta semana no tiene ninguna intención de hacer hincapié en la negatividad de la situación, al contrario. Es un canto a la esperanza y a los aprendizajes y nuevos hábitos que hemos ido adquiriendo durante estas semanas de confinamiento. Unos hábitos que, si logramos integrarlos, nos pueden ayudar a salir reforzados de esta crisis.

Muchas veces nos hemos preguntado qué es lo que diferencia a un emprendedor del común de los mortales. Los elevamos a un altar y nos los miramos como algo inalcanzable a lo que no podemos aspirar. Tienen historias detrás cargadas de épica y nos pueden llegar a parecer superhéroes y superheroinas del mundo empresarial. Seguro que cuando hablamos de emprendedores de éxito, te vienen a la cabeza nombres como Steve Jobs, Bill Gates o Mark Zuckerberg.

Todos ellos fueron capaces de hacer cosas increíbles que cambiaron el curso de la historia de la humanidad. ¿Pero qué les hace diferentes? ¿Qué aspectos les permiten sobresalir por encima del resto? ¿Tienen superpoderes? ¡Nada más lejos de la realidad! Son personas como tú y como yo. Y, por este motivo, tanto tú como yo podemos hacer cosas igualmente increíbles, tomando consciencia de nuestras fortalezas y añadiendo los hábitos que hemos adquirido durante estas semanas de confinamiento a causa del COVID en España.

Entre otras, algunas de las características que comparten emprendedores de todo el mundo, y que tú has entrenado (o puedes entrenar) durante estas semanas, son las siguientes:

Enfoque positivo: cualquier situación, por negativa que parezca, supone una buena oportunidad para sacar conclusiones acerca de cómo afrontamos nuestro día a día. Las posibilidades de superar una situación como la actual desde un enfoque positivo son mucho mayores que si lo hacemos desde la negatividad. Los emprendedores son resilientes y afirman ver oportunidades donde otros solo ven problemas. Toma consciencia de tus pensamientos negativos y trata de otorgarles un punto de vista optimista. ¿Qué hay de bueno en todo esto? ¡Seguro que mucho! ¡Aprovéchalo!

Aprendizaje continuo: El ser humano se ha caracterizado por su capacidad de adaptación al entorno que, en muchas ocasiones, tiene mucho que ver con la capacidad de seguir aprendiendo incluso bajo las condiciones más difíciles. Un contexto como el actual, nos brinda la oportunidad de tomar aquellas decisiones en cuanto a formación que, durante tanto tiempo, hemos ido postergando. El abanico de soluciones formativas que tenemos en la actualidad, además, nos permite adaptar el estudio a nuestras circunstancias vitales. Las circunstancias de hoy y, también, las de la “nueva normalidad”. Aprovecha para aumentar tus conocimientos en tu ámbito profesional o explora otros pero, sobre todo, no te quedes parado.

Fomentar la creatividad: Día tras día, hora tras hora. Cuántas cosas hemos tenido que “inventar” para matar las horas dentro de casa. Si tienes hijos, además, el reto se hace más grande. Parecía que no podías inventar nada más para pasar las horas de la mejor manera posible y, aun así, lo has conseguido a diario. Mantén el espíritu creativo e innovador más allá de esta etapa. Hazte preguntas. Propón soluciones creativas a problemas tradicionales y cotidianos. No dejes de pensar en cómo podrías obtener mejores resultados. Piensa, piensa y piensa. La creatividad es una de las mejores herramientas para marcar la diferencia sobre el resto.

Piensa en ti: ¿Qué estás haciendo? ¿Te gusta? ¿Querrías hacer las cosas de manera diferente? ¿Cómo? Seguro que tu cabeza se ha planteado un montón de preguntas durante el confinamiento. Trata de darles respuesta y, si puedes, traza un plan para el futuro más próximo. Algo común en todos los emprendedores de éxito es que tienen un plan. Saben hacia dónde van. Cuál es el objetivo que quieren alcanzar. ¡Hazlo tú también y logra tus objetivos!

Ser capaces de generar eficiencias: o lo que es lo mismo, hacer más con menos. Está claro, no. Viviendo con un elevado número de restricciones, hemos podido seguir desarrollando nuestro día a día. Hemos logrado adaptarnos y aprovechar la situación para hacer aquellas cosas que veníamos postergando. Mantén esta mentalidad eficiente y trasládalo a la nueva normalidad. ¡Saldrás ganando!

Ser flexibles: Más que nunca hemos sabido ser flexibles. Nos hemos adaptado a una situación muy complicada siguiendo las directrices que nos han marcado. Además, hemos logrado tejer consensos en familia para pasar los días en casa de la mejor manera posible. Los emprendedores de éxito son flexibles para adaptar sus negocios al contexto económico y social reinante. Sé flexible y serás capaz de marcar la diferencia.

Comparte: Lo hemos hecho constantemente con las personas con las que hemos convivido estos días y con aquellos que estaban lejos. Lo hemos hecho con nuestras ideas, nuestros sentimientos, nuestras reflexiones. Hemos compartido más que nunca, físicamente y digitalmente. Aprovecha este hábito y comunícate con diferentes personas y profesionales. Actualízate en las redes sociales profesionales y comparte tu mejor versión. Nútrete de las ideas, reflexiones y experiencias de otros profesionales y personas. ¡Seguro que pueden aportarte mucho valor añadido!

Levantarse temprano: hay un gran número de emprendedores que comparten esta costumbre. Son los denominados “early brids” o alondras. Personas que se levantan muy pronto y tratan de sacar partido a las primeras horas del día, para poder hacer la gran cantidad de cosas que contempla su agenda personal y profesional. Esto les permite tomar ventaja y afrontar el día con una dosis extra de energía y autoconfianza. La tentación de quedarse cinco, diez o treinta minutos más en la cama es muy poderosa aunque la recompensa de levantarse más temprano acaba siendo mucho mayor.

Ejercicio físico: una de las cosas que hacen estos emprendedores durante las primeras horas del día, es hacer ejercicio físico. Está demostrado que realizar ejercicio físico permite alcanzar mayores niveles de productividad i aporta una dosis extra de energía en el practicante. Además, el ejercicio físico diario permite aplicar una rutina, un método y lleva asociados valores como la perseverancia, la mejora continua, el esfuerzo, la superación… Unos valores que nos han permitido sobrellevar de la mejor manera posible tal cantidad de días en confinamiento. Todos estos valores son plenamente aplicables al día a día de cualquier persona, en cualquiera de las facetas de su vida. ¡Aprovecha que has empezado a moverte y conviértelo en una ventaja competitiva!

Alimentación equilibrada y saludable: Es cierto, nos hemos podido dejar ir un poco durante las primeras semanas pero ya hemos tomado consciencia de lo importante que es mantener unos hábitos saludables en cuanto a alimentación se refiere. Hemos cocinado más que nunca, hemos leído artículos relacionados con los beneficios de una buena alimentación, hemos seguido a nutricionistas para mantener nuestra figura… La alimentación nos aporta la energía que necesitamos para afrontar un duro día en el trabajo y, además, nos permite pensar con claridad, afrontar el día con optimismo, aumenta nuestra autoestima y nos da la posibilidad de trabajar nuestra fuerza de voluntad. Una alimentación poco saludable, por exceso o por defecto, no nos aporta el plus que necesitamos para marcar la diferencia en nuestro día a día.

Seguro que tienes un montón de ejemplos de nuevos hábitos adquiridos durante el confinamiento, no los olvides, haz que permanezcan contigo de forma estable y marca la diferencia con ellos. 

Ahora que, poco a poco, vamos desescalando esta complicada situación quiero acabar compartiendo una frase que nos traslada a un futuro repleto de oportunidades.

“El optimismo es la fe que conduce al logro. Nada puede hacerse sin esperanza y confianza” (Hellen Adams Keller)

¡Ten confianza! #todosaldrábien