Así ha sido la transformación digital de las farmacias

Las farmacias se han sumado al salto digital que empezó hace años en otros sectores. Hace años era habitual dirigirse a la pequeña farmacia de barrio a comprar complementos vitamínicos, crema solar para el verano, leche infantil, tiritas o cualquier otro producto necesario relacionado con el ámbito sanitario. Sin embargo, el auge del llamado comercio electrónico ha supuesto una transformación para las farmacias, que han pasado de ser farmacias tradicionales a farmacias digitales.

Para poder implementar esta nueva forma de atención al cliente, muchas farmacias, entre ellas, Vistafarma, optaron por apostar por la página web, ya que la atención digital se iba a realizar a través de dicho ‘site’.

Inherente al desarrollo de la empresa

Numerosos expertos consideran que cuando negocios como las farmacias quieren digitalizarse, el proceso de transformación digital debe ser “algo inherente en el desarrollo” de la empresa. De ahí que las farmacias tradicionales, una vez se han consolidado en su ámbito de actuación, han apostado por un mayor desarrollo de la empresa ofreciendo sus productos no solo a ámbitos locales, sino también a entornos más lejanos, como pueden ser a otras provincias o incluso a otros países.

Una de las ventajas de la transformación digital de las farmacias es que se ha permitido que las pequeñas boticas consigan ampliar sus clientes. Con la digitalización del sector ha desaparecido la necesidad de encontrar la farmacia más cercana para adquirir en ella desde productos para bebé, de dietética o cosméticos; ahora con solo disponer de conexión a Internet, el consumidor puede comparar precios en varias farmacias y hacer el pedido que necesite en comercios que no estén necesariamente cerca de su vivienda.

Más y mejor servicio

La digitalización de las farmacias no supone, frente a lo que muchos piensan, una desaparición de este tipo de  comercios. Al contrario. Hay estudios que demuestran que la digitalización de un negocio es complementaria a su versión física. Que un farmacéutico atienda a través de su página web no significa que deje de hacerlo también físicamente. En estos casos, el profesional de la salud ha trasladado el mostrador físico a la pantalla y el teclado del ordenador con el objetivo de ampliar el servicio a sus clientes.

Uno de los beneficios de digitalizar la empresa consiste en ampliar la presencia en Internet, a través de herramientas como las tiendas online, redes sociales, blogs, páginas corporativas, etc., multiplicando la visibilidad de la empresa y los canales de venta. Hace dos décadas las farmacias tradicionales no tenían página web; ahora incluso promocionan sus productos a través de las redes sociales.

Ligada a la mayor presencia digital de las farmacias, se encuentra el hecho de que se abren nuevos canales de venta para los clientes y nuevas vías de comunicación con ellos. En el siglo pasado si se tenía una duda sobre un producto de farmacia solo había dos opciones: dirigirse de manera personal a la farmacia o llamar por teléfono al farmacéutico. En la actualidad, los clientes también recurren a otras vías como son los comentarios en redes sociales, los mensajes privados a través de las redes sociales, el envío de correos electrónicos o, incluso, de mensajes de whatsapp. Los clientes disponen de múltiples medios para contactar con la empresa. Eso supone una vía más para aumentar las ventas, la vinculación y la fidelización de los clientes, pero también conlleva nuevas responsabilidades. Y es que dar servicio a todos esos nuevos canales de comunicación exige un trabajo organizado de toda la plantilla de la empresa.

Conocer la opinión de los clientes

¿Lo está haciendo bien la farmacia digital o no? Una forma de medir la satisfacción en la atención es a través de los comentarios y opiniones de los clientes. Hace unos años la única manera que tenía el farmacéutico de saber si había algo que fallara era hablando con sus clientes en el mostrador. Ahora, esos canales de comunicación se han ampliado y uno puede conocer a través de las redes sociales o de encuestas de opinión y satisfacción lo que piensan los usuarios sobre los productos o servicios que se ofrecen. La diferencia con las farmacias tradicionales es que en la farmacia digital, la respuesta es clave de cara a forjar vínculos con los consumidores. Tanto los buenos como los malos comentarios deben responderse con el objetivo de mitigar las malas imágenes.

Aparte, a través de la farmacia digital, los profesionales que se encargan de ella tienen más información para tomar mejores decisiones. Las herramientas tecnológicas sirven también para facilitar el trabajo. La digitalización de una empresa puede suponer un importante aumento en la productividad y permitir la reducción de algunos costes.

En definitiva, la tecnología lleva muchos años ayudando a las empresas a mejorar en estos aspectos. ¿Por qué no aprovechar la digitalización de las farmacias para mejorar los servicios relacionados con la salud?