Knales para un Home Run

Desde hace 11 años el emprendedor cubano Luilver Garcés, licenciado en Ciencias de la Computación, andaba buscando la fórmula del éxito: creó nuevas ideas de negocios que no existían en el mercado cubano: Knales, “emprendimiento tecnológico cubano que añade valor a la mensajería GSM enfocado en brindar información hecha a la medida o difícil de adquirir por vías convencionales” y Home Run, más reciente, una startup para la gestión inmobiliaria en Cuba.

Home Run es una startup para la gestión inmobiliaria en Cuba donde los ciudadanos pueden desde alquilar hasta comprar una vivienda en la Isla.

Aunque muchos necesitan este sistema, el “negocio no es rentable, apenas tenemos clientes para la publicidad, pero esperamos que, en la medida del crecimiento, aumenten progresivamente”.

“Apostamos por hacer alianzas con las principales compañías gestoras de inmuebles en Cuba, proponiéndoles usarnos como plataforma y ofreciendo la posibilidad de insertarse en nuestros anuncios de manera gratuita.

Por esa razón, “la directora ejecutiva (que a su vez es mi esposa y mi compañera desde hace más de 20 años) decidió dejar el cargo para que el escaso ingreso pueda ser repartido entre programador y contador. Yo como dueño y fundador todavía no percibo ingresos por el mismo motivo”, narra Luilver.

“En el entorno cubano la naturaleza de esta aplicación no es del agrado de las instituciones porque no está desarrollada bajo el amparo institucional y adolece de la legalidad requerida para su uso y distribución; un ejemplo de lo anterior es que llevamos 6 meses gestionando la inserción de la aplicación en Apklis (la plataforma de aplicaciones cubanas) y todavía no nos lo han permitido. Dar una valoración de si es viable o no se torna en extremo difícil, por todo lo anteriormente planteado, pero esperamos que lo sea”.

Sin embargo, Luilver Garcés, es uno de los más de 1.300 afortunados en ostentar la licencia de Programador de Equipos de Cómputo, no obstante, y como él indica, dicha licencia “no significa que mi app o –Knales- tenga licencia de operación pues el ecosistema legal para emprendedores de base tecnológica es muy desfavorable”.

“El estado no promueve la creación de aplicaciones y por lo tanto restringe el uso de la licencia con la que opero a “Desarrollar aplicaciones para clientes” y no para brindar un servicio. Pero eso es un limbo legal que la mayoría de los emprendedores que conocemos y explotamos”, zanja.