La alimentación vegetal, el desperdicio de comida o la sostenibilidad, prioridades para el consumidor

Manuel Bruscas, Co-fundador de Food for Thought

La era COVID marcó un antes y un después en la alimentación. El auge de la alimentación vegetal, el desperdicio de comida o la sostenibilidad son la principal prioridad a la hora de efectuar sus compras los consumidores españoles. Así lo refleja el informe ‘Food Trends, las tendencias alimentarias que marcan la nueva realidad”, realizado por Trescom y Food For Thought.

A continuación, se sitúan la preocupación por el medio ambiente y la salud con el auge de la seguridad y la higiene, debido al miedo a los contagios, como relevante para los consumidores.

Todos estos factores unido a la ‘revolución foodtech’ son importantes a nivel global. La radiografía del sector de la alimentación tras la pandemia marcó un acelerado proceso de cambio en la forma de consumir comida. Los españoles dejaron hábitos alimentarios poco saludables de lado, comenzaron un estilo de alimentación diferente y priorizaron productos que fueran beneficiosos para nuestro organismo.

A medida que la Covid-19 transformó los hábitos de compra y alimentación, es de suma importancia mantenerse a la vanguardia y estar al tanto del cambiante y sofisticado panorama de alimentos y bebidas.

De todo ello se habló en el evento en el que se presentó el estudio y en el que Manuel Bruscas, cofundador de Food for Thought, presentó las cuatro tendencias alimentarias clave que marcaron un hito tras la pandemia. Las cuatro conclusiones claves extraídas del informe nos aportan datos significativos del cambio en el estilo de alimentación del consumidor actual.

Foodies, realfooding, experiencia y autenticidad, nuevos valores alimentarios

Hay toda una cultura de la comida. Desde los ‘foodie‘ o personas que hacen de la experiencia gastronómica algo identitario hasta el ‘realfooding’, un estilo de vida basado en comer comida real y evitar los ultraprocesados, pasando por la experiencia y autenticidad como valores nuevos en los consumidores que van más allá del simple hecho de alimentarse.

El auge de la ‘revolución foodtech’ y los superalimentos se encuentran inmersos en un crecimiento exponencial. “Estamos en la era del FoodTech y los superalimentos cuya Tasa Compuesta Anual creció un 42%”, señaló Bruscas.

Esa personalización de los productos gracias a la inversión en tecnología digital como la robótica, el IOT o la biotecnología transformaron los alimentos en superalimentos como las Bayas de Goji, el Kale, el té Matcha o la cúrcuma. El sector de la agricultura conocida como agtech también aumentó en los últimos 6 años el 370% trabajando en tecnologías como la automatización de los cultivos.

El incremento de la comida vegetal

La traducción en la cesta de la compra alimentaria es distinta tras el confinamiento. “El consumo vegetal creció un +40% desde la llegada del confinamiento manteniendo su crecimiento y el de origen animal sufrió una caída del -12%”, así lo indicó Bruscas al hablar sobre el cambio en la cesta de la compra surgido durante todo este año.

Las bebidas vegetales y la ‘carne vegetal’ están incrementando su consumo con referencias beneficiosas que aumentan el concepto de saludable. Este incremento de compra de comida vegetal estima que “en 2040, el 60% de la carne que se consuma será vegetal”, añadió.

Las marcas blancas están en el punto de mira donde el paradigma de la seguridad es importante. De hecho,  9 de cada 10 consumidores prefieren conocer al fabricante para mayor calidad y confianza. En la línea contraria se encuentra ‘la quinta gama o platos preparados’ en la hostelería que sufrió un descenso del consumo incrementándose en el hogar con la compra de platos preparados.

La globalización hace pensar que no es tan buena como se pensaba. La competencia que les está haciendo los productos locales o de kilómetro cero a los grandes supermercados es notable. Los consumidores apostaron con fuerza por las enseñas más próximas y dan más apoyo para las marcas locales. “El triunfo de menos productos de mayor calidad es un apoyo para la comunidad local”, señaló.

Adiós al despilfarro y la sobreproducción

Hay un alto porcentaje de consumidores preocupados por el desperdicio de alimentos y la sobreproducción. La planificación de las comidas y la agrupación de ingredientes para preparar platos simples ayudan a reducir el despilfarro de alimentos. Compradores más conscientes que durante el confinamiento redujeron el desperdicio de alimentos en un 14% debido al ahorro de la cesta de la compra.

El crecimiento de las compras a domicilio conllevó a un repunte del consumo de plástico. Esto será un debate europeo sobre las medidas que se adoptarán para reducir estos residuos. En este sentido, el 81% de los clientes tiene en cuenta el envase, considerando el vidrio el material más respetuoso.

Pantallas alimenticias

Las restricciones vigentes durante la pandemia aceleraron el cambio hacia las pantallas alimenticias y el retail digital. Las personas están recurriendo al e-commerce y la compra online cuyo proceso aumentará exponencialmente. El crecimiento de las compras online en España pasó del 2% al 8% en alimentación con un aumento de los repartos de un 159% con respecto al año anterior.

Tras la presentación, el encuentro contó con una mesa redonda con Bernat Añaños, food activist y co-fundador de Heura; Eugenia Cusí, presidenta de PIMEM Restauración Mallorca y directora general del grupo Trast Culinary Projects y Diego Sebastián, director de comercio online de supermercados DIA España. En este coloquio, los profesionales hablaron del auge de la alimentación vegetal, el ecommerce el desperdicio de alimentos o de la sostenibilidad.