Los hospitales del futuro

Es innegable que estamos dentro del halcón milenario llamado ciencia que ahora se transporta a la velocidad de la luz como nunca antes en la historia de la Humanidad, y de todos esos avances que nos esperan al otro lado del vortex, entre uno de ellos nos encontramos con los hospitales inteligentes; así como nuevos retos del mismo tamaño que nuestros nuevos logros.

Ese nuevo modelo  disminuirá sus áreas de hospitalización, pero será compensada por nuevas áreas de servicio asistencial como la prevención, atención domiciliaria y cirugías sin ingresos…, en resumen, serán hospitales más pequeños, innovadores, eficientes, complejos, integrados y, por supuesto, dirigidos por médicos.

La Piedra Filosofal 

 

Parece que hemos encontrado la famosa piedra filosofal de Aristóteles y los alquimistas la llamada inteligencia artificial (AI), que, mediante la robótica, podemos realizar cirugías con una precisión impensable en el pasado como el robot Leonardo Da Vinci.

Xiaoyi en China es ya un médico robot que puede diagnosticar y prescribir, el cual se encuentra en periodo piloto con supervisión médica, pero ya ha obtenido una calificación en conocimientos teóricos del 409, superando el límite humano sobre la media de médicos,  que es de 99; y, finalmente, Virob, que cumple una de las funciones de una enfermera transportando medicamentos.

Por otro lado tenemos el puente que conecta la medicina con la AI que se llama Big Data, que almacena y gestiona el volumen masivo de información; generados tanto por los dispositivos wearebles (eHealth), internet de las cosas (IoT) y en el análisis secuencial del ADN (Genomics) para luego ser transformado en información de valor (Data Science) para la prevención, diagnóstico, tratamiento y seguimiento de las enfermedades. Esto mejora la eficacia de la atención médica.

Gestión Sanitaria

Datos de Statista

Sin embargo, el mundo en el que vivimos nos plantea nuevos retos, nuevos modelos de organización, de gestión, de atención, de necesidades ante una cada vez más demandante sociedad. Para esto, las tecnologías de la información y la comunicación (TIC’s) de uso médico, también conocidas como la eSalud (eHealth), se emplearán para enfrentar estos nuevos desafíos.

La atención será descentralizada, las consultas a distancia con telemedicina, y las visitas a los nosocomios solo se harán cuando sean de extrema urgencia o muy graves.

I+D+I

 

Dispositivos Portátiles como los heareables (asistentes de salud en el oído) o los Smart Watch, permitirán monitorear con sensores nuestras constantes vitales que se conectarán a Internet o a algún algoritmo de inteligencia artificial.

La Optoelectrónica tendrá aplicaciones en los quirófanos. Gracias a los avances en esta materia será posible garantizar el grado de asepsia requerido en estas salas. Con la tecnología TedCas el equipo médico accederá a información digital sin tocar una pantalla táctil, sino a través de una forma intuitiva.

Las Camillas Inteligentes, capaces de detectar la presión arterial, temperatura, ritmo cardíaco, enviarán tu información como paciente al médico en turno, independientemente de dónde se encuentre este.

Medicina personalizada 

Medicina a la medida  por medio de la Secuencia Genómica y la Data Science hacen posible tener el medicamento correcto, dosis correcta en la persona adecuada. Todas estas nuevas técnicas nos dirigen hacia la híperpersonalización.

La cantidad de datos médicos recopilados en el historial médico de una persona va a aumentar de forma exponencial y esto nos abrirá una nueva puerta de conocimiento, donde podremos tomar decisiones a medida para cada paciente, como ya se está viendo en los nuevos tratamientos médicos.

Conclusión:

La tecnologías y la ciencia avanzan mucho más rápido que el hombre; crearán bienestar y mayor calidad de vida; en el futuro los hospitales se convertirán en centros más pequeños y eficientes, me atrevería a decir que algún punto de la humanidad ya no se necesitará ir a un hospital tal y como lo conocemos. Por otra parte, nos adentramos a una nueva frontera totalmente desconocida que nos genera mucha incertidumbre, pero que, al mismo tiempo, la necesitamos para combatir las enfermedades existentes y las que vendrán en el futuro.