Microsoft deja sin soporte técnico a los ordenadores con Windows 7

El Windows 7 roza a su fin. Y es que el gigante tecnológico Microsoft ya no dará más soporte técnico a todos los ordenadores que tengan este sistema operativo, con lo que queda sólo dos opciones, o actualizar al nuevo Windows 10 o comprar un nuevo dispositivo.

El fin de este soporte técnico ha tenido lugar este mismo martes y podría afectar a uno de cada cuatro portátiles y ordenadores de sobremesa que todavía tienen instalado el Windows 7, según los datos de diciembre de 2019 de NetMarketShare.

Y es que han pasado ya diez años desde que Microsoft anunciara el principio del fin de Windows 7. En ese año, se comprometieron a dar este servicio durante una década, pero ahora el plazo ha expirado. Por tanto, ahora los ordenadores que tengan el Windows 7 instalado podrán seguir funcionando pero si se produce cualquier vulnerabilidad que afecte a la seguridad y la privacidad de los usuarios, Microsoft no lanzará ningún parche para solucionarla.

En concreto, la compañía explica que “sin actualizaciones continuas de software y seguridad, correrá un mayor riesgo de virus y malware”.

Otra de las cosas que tampoco estarán disponibles será el servicio al cliente que ofrece Microsoft a sus clientes, así como algunos servicios pensados para este sistema operativo desaparecerán. De hecho, algunos juegos como Backgammon en Internet y Damas en Internet tienen los días contados también, ya que su interrupción ha sido agendada para enero de este mismo año, al igual que la guía electrónica de programas para Windows Media Center.

Eso sí, las empresas podrán seguir pagando para conseguir las actualizaciones para Windows 7 Profesional o Empresarial, teniendo de plazo hasta el 2023.

Desde la compañía se han hecho una serie de recomendaciones para evitar la exposición a vulnerabilidades, aunque las opciones no son muchas: o comprar un nuevo ordenador o instalar una versión completa del software, algo que no es gratuito.

De hecho, poder conseguir ese Windows 10 Home cuesta 145 euros, opción recomendada por Microsoft para los que utilizan el ordenador de forma personal o doméstica. Para los que prefieren algo un poco más avanzado, se recomienda la versión Pro, pero su precio es más elevado, de 259 euros. También existe la posibilidad de conseguir Workstations, una versión destinada para usuarios avanzados y empresas que procesan cargas de trabajo, que cuesta 439 euros. 

Ahora bien, para los que no quieren comprar un nuevo sistema operativo se pueden decantar por los softwares gratuitos basados en código abierto, como Linux. 

Ana Lacasa
Periodista y Filóloga. Dos áreas que se dan de la mano para informar de la actualidad emprendedora y tecnológica.