Lanzarse sin ‘redes’ al escenario ‘comer(so)cial’

Lanzarse sin ‘redes’ al escenario ‘comer(so)cial’

La comunicación se ha convertido en una herramienta de consensuada aceptación en el entorno empresarial aunque no todas las organizaciones y/o entidades le otorgan el mismo valor estratégico dentro de su organigrama. Parece contradictorio que, en un contexto social basado en la capacidad para comunicar eficazmente, aún surjan dudas sobre uno de los departamentos corporativos con más potencial para establecer las correctas estrategias y acciones above y below the line para la generación de negocio.

Esta situación provoca que, hoy en día, gran parte de los profesionales que trabajamos en departamentos de comunicación tengamos en nuestras listas de tareas diarias ‘hacer pedagogía de la comunicación’. En otras palabras, demostrar (y convencer) del valor de la comunicación y de la importancia de ser influyente, no solo en el mercado tradicional sino también en un entorno donde se prioriza ser creativo, competitivo, social, ágil, cercano y personalizado. Sin duda alguna, la capacidad para generar negocio en el siglo XXI no se basa únicamente en ofrecer un producto atractivo sino en ser capaz de aportar un valor añadido.

Este escenario promueve que las empresas ‘de toda la vida’ deban reformularse y que los ‘nuevos’ empresarios entren al mercado obligados a tener una visión acorde a las necesidades del nuevo escenario comer(so)cial. Esto significa ‘pensar 2.0’, es decir, planificar con las herramientas propias del entorno digital y con una visión ‘glocal’. Además, este nuevo contexto social tiene unas reglas de juego propias que condicionan el éxito o fracaso de una estrategia empresarial y, por lo tanto, deben tenerse en cuenta a la hora de promover una presencia digital profesional, fuerte, influyente y coherente con la identidad corporativa.

Sin embargo, en cuestiones de Social Media muchas veces el sentido común brilla por su ausencia. Estaremos de acuerdo en que nadie con un mínimo de sentido común se tiraría a una piscina sin agua, ¿verdad? Entonces, ¿por qué las empresas se lanzan a las redes sociales sin saber si hay agua para nadar o, aún peor, sin saber nadar? Facebook no vale para todo, ni Instagram es necesario para todos los negocios; tus valores, targets, objetivos comerciales y metas empresariales son claves para diseñar tu presencia en redes sociales. Estar en la red equivocada y/o la ausencia de un plan de comunicación digital pone en zona de riesgo a la empresa, que puede ver seriamente dañada su imagen de marca.

Y no es excusa alegar motivos presupuestarios para justificar la escasa actividad o la ausencia de estrategia en redes sociales. El Social Media no justifica su éxito por la inversión económica sino por la capacidad de ser efectivo y eficiente. No por mucho dinero que inviertas vas a conseguir mayor influencia; sin una coherente planificación 2.0 solo conseguirás incrementar tu visibilidad lejos de la efectividad que se busca en cualquier estrategia comercial.

Por lo tanto, quienes tengan pendiente la creación de su identidad digital deben ver esta ‘debilidad’ empresarial como una oportunidad y aprovechar que ‘todo está por hacer’ para establecer unas bases 2.0 sólidas y coherentes. En el caso que no haya interés ni voluntad para hacerlo, la opción más sensata es ser ‘invisible’ en el entorno on line porqué lanzarse a las redes sociales sin poner ‘red’ es caída al vacío garantizada.

Montse Ruiz
Nací con el boom de los ochenta y, con 16 años, decidí que 'de mayor' quería ser periodista. Desde entonces he vivido un intenso y apasionado romance (de amor y desamor) con mi profesión. Sin embargo, la constancia, la perseverancia y la voluntad de alcanzar unas metas profesionales han sido claves a lo largo de los 15 años de trayectoria profesional en medios de comunicación, agencias de marketing y departamentos corporativos. Actualmente, trabajo como directora de comunicación y marketing.