Startups y el uso de inteligencia artificial

Estamos viviendo una revolución constante en el sector de la inteligencia artificial. Los robots cada vez son más precisos en las tareas que realizan. Esto proporciona muchas ventajas para empresas y startups, que pueden automatizar algunos procesos sin preocupaciones. Por ejemplo, hoy en día existen empresas de chatbot con inteligencia artificial, que ayudan a mejorar la experiencia del usuario en la web.

La evolución de los chatbots

Un chatbot es un robot que simula una conversación con el usuario. Surgió en el MIT (Instituto de Tecnología de Massachusetts) en 1966. El primer chatbot se llamaba Elizza y su objetivo principal era permitir una conversación entre una máquina y una persona. Elizza pronto se hizo famosa por imitar las respuestas de los interlocutores.

En 1972 se creó una versión mejorada de Elizza en la Universidad de Standford. Se le llamó Parry y destacaba por tener una actitud más emocional que su predecesora.

De la mano de Jabberwacky nació el primer chatbot que imitaba la voz humana. Pero, el robot más famoso del siglo XX fue Alice, que se comunicaba con las personas de una forma mucho más eficaz que los anteriores. Tan importante fue Alice que sirvió de inspiración para que Apple creara a Siri.

Inteligencia artificial en startups

Podemos situar el origen de las startups en los años 50, aunque no está del todo claro el momento exacto en el que surgieron. La primera startup que se conoce, Fairchild Semiconductor, nació en Silicon Valley de la mano de ocho ingenieros. De ahí que estén muy ligadas al ámbito tecnológico, a internet y a las TIC.

Hoy en día, el éxito de una startup radica sobre todo en la buena utilización de sus recursos. Por ejemplo, en startups donde el trabajo consiste en tareas repetitivas, la inteligencia artificial es capaz de asumir el trabajo de un humano sin problemas. En marketing la automatización de algunos procesos se ha vuelto indispensable. El email marketing y los chatbots son de gran utilidad para emprendedores. A continuación veremos cómo funciona un chatbot y en qué ayuda a las startups.

Cómo funciona un chatbot

Un chatbot consiste básicamente en un robot que responde a los usuarios de una página web. Son pequeñas notificaciones que despliegan un formulario de conversación entre el usuario y la web.

Para que un chatbot funcione, necesita una memoria artificial. Se programa para que dé las respuestas apropiadas al usuario. Gracias a la memoria artificial, el robot recuerda las cosas que el cliente ha dicho previamente, siendo así capaz de proporcionarle las respuestas adecuadas.

Una de las principales ventajas de los chatbot es la inmediatez. El cliente no tiene que esperar para resolver sus dudas ya que está disponible los 365 días del año y las 24 horas.

También es una herramienta muy útil para reducir la tasa de abandono en la web. Por lo general si el usuario no consigue resolver sus dudas con la información que hay en la página web abandona el site. En esos casos el chatbot ofrece las respuestas necesarias a esas dudas de manera inmediata, reduciendo así la tasa de abandono.