Tesla denuncia a las autoridades de California por alargar la parada de actividades por el coronavirus

El cofundador de Tesla, Elon Musk, ha amenazado con trasladar de manera inmediata la sede de su fábrica de producción de California a otros estados, al tener que paralizar la actividad de la planta tres semanas con motivo del coronavirus. 

Pero la compañía ha ido más allá, y ha demandado a las autoridades locales de California por este motivo, según ha indicado Reuters.

Y es que, Elon Musk se ha desahogado en Twitter, fiel a su costumbre, sobre las medidas tomadas por las autoridades del Condado de Alameda, en California, donde se encuentra la mayor fábrica de producción de Tesla por la crisis del coronavirus, en el que se establece que la actividad estará paralizada hasta el día 1 de junio.

Debido a que la planta situada en Fremont, en California, tuvo que cerrar el pasado 23 de marzo por este motivo, la noticia de que el confinamiento y la paralización de la actividad se prolongaría aún más no le ha sentado nada bien a Musk, que ha estallado en Twitter. 

En concreto, el magnate ha indicado que “Tesla trasladará inmediatamente su sede y futuros programas a Texa y Nevada. Si mantenemos la actividad de fabricación en Fremont dependerá de cómo se trate a Tesla en el futuro”, añadiendo que “Tesla es el último fabricante de automóviles que queda en California”.

Del mismo modo, Musk ha anunciado que Tesla presentará una demanda contra el Condado de Alameda por este motivo e incluso calificó al responsable interino de Sanidad del condado de “ignorante y no electo”.

Y dicho y hecho, tras este comentario, Tesla ha anunciado en un comunicado recogido por la agencia de noticias que la posición del condado no le dejaba más remedio que tomar medidas legales para garantizar que Tesla y sus empleados puedan volver a trabajar. 

De hecho, Musk ha señalado que “el no electo e ignorante oficial interino de Salud de Alameda está actuando en contra del gobernador (de California), del presidente (de Estados Unidos), de nuestras libertades constitucionales y hasta en contra del sentido común”.

Por su parte, el alcalde de Palo Alto, Adrian M. Fine, intentó tranquilizar a Musk, pidiéndole que no se llevase la planta de Tesla de esa ciudad, ofreciéndose a ayudarle en lo que fuera necesario. 

En la fábrica de Fremont, Tesla se encarga de ensamblar sus Model 2, Model S, Model X y Model Y. Desde el pasado 23 de marzo, la compañía ha intentado argumentar que la producción de sus vehículos es “infraestructura crítica”, pero el condado ha rechazado una y otra vez la apertura de sus instalaciones.

La compañía ha indicado que tienen todo bajo control, con un plan exhaustivo de regreso al trabajo que incluye división de las áreas de trabajo, detección de temperatura y otros requisitos, como el uso de equipos de protección y rigurosos protocolos de limpieza y desinfección.

No es la primera vez que Musk se queja de las medidas tomadas por el gobierno con motivo del coronavirus, describiéndolas como “fascistas y no democráticas”.

Por su parte, el condado de Alameda ha informado de que esperan poder llegar a un acuerdo pronto con Tesla para que puedan volver a su actividad.

 

Ana Lacasa
Periodista y Filóloga. Dos áreas que se dan de la mano para informar de la actualidad emprendedora y tecnológica.