WhatsApp demanda al gobierno indio por las nuevas regulaciones

WhatsApp ha presentado una denuncia contra el gobierno de India por las nuevas regulaciones aprobadas por el gobierno que rompen con las protecciones de privacidad.

Estas nuevas regulaciones que se han puesto en marcha esta semana implican la posibilidad de que los mensajes privados de los usuarios de la app de mensajería instantánea puedan ser rastreables y así poder llevar a cabo una vigilancia masiva de los mismos.

El caso, del que ha informado Reuters, pide al Tribunal Superior de Delhi en India que declare que una de las nuevas reglas es una violación de los derechos de privacidad en la constitución del país, ya que requiere que las empresas de redes sociales identifiquen al “primer creador de información” cuando las autoridades así lo exijan.

WhatsApp ha indicado en un comunicado recogido por TechCrunch que “la sociedad civil y los expertos técnicos de todo el mundo han argumentado constantemente que el requisito de “rastrear” los mensajes privados rompería el cifrado de extremo a extremo y conduciría a un abuso real”. Por eso, WhatsApp ha reiterado su compromiso de proteger la privacidad de los usuarios y de los mensajes que se comparten en dicha app de mensajería instantánea, que tiene en India uno de sus mayores mercados.

La primera vez que India propuso a WhatsApp que se realizaran cambios en el software para así poder rastrear al creador de un mensaje fue en 2018. Esto fue justo en un momento en que WhatsApp estaba lidiando por contener la propagación de noticias falsas en el país.

Ahora bien, esta proposición de cambios en el software de WhatsApp se convirtió en realidad cuando India la convirtió en ley este año. El gobierno indio ha dado a las grandes redes sociales un plazo de tres meses para poder cumplir con las nuevas reglas, fecha que se cumplía esta semana. De no hacerlo, las empresas tecnológicas podrían perder la protección de puerto seguro de las que actualmente disfrutan.

De acuerdo con Reuters, la demanda intensifica una lucha cada vez mayor entre el gobierno indio y los gigantes tecnológicos, incluyendo a Facebook, Google o Twitter, entre otros. 

Las tensiones aumentaron después de una visita policial a las oficinas de Twitter a principios de esta semana. La red social de microblogging había etiquetado las publicaciones de un portavoz del partido dominante y otros como que contenían contenido falso.

El nuevo reglamento establece que las grandes empresas de redes sociales asignen a ciudadanos indios roles claves de cumplimiento, eliminen contenido dentro de las 36 horas a una orden legal y establezcan un mecanismo para responder a las quejas, además de utilizar procesos automatizados para eliminar la pornografía.