Por Redacción - Febr 24, 2026
La digitalización de la pequeña y mediana empresa industrial en España atraviesa un momento de madurez sin precedentes, marcado por la necesidad imperativa de capturar el valor que reside en la planta de fabricación. En este contexto, Ibernova ha elegido la antesala de la Bienal Internacional de Máquina-Herramienta, que se celebrará en Barakaldo del 2 al 6 de marzo de 2026, para presentar IbernovaMES. Esta solución no se limita a ser una simple herramienta de gestión, sino que se posiciona como un sistema de ejecución de fabricación diseñado para erradicar las ineficiencias históricas que han lastrado la productividad de los talleres y fábricas de nuestro país. La propuesta llega tras un periodo de reflexión estratégica de un año, durante el cual la compañía ha redimensionado sus equipos y su tecnología para ofrecer una respuesta directa a los problemas operativos que el software de gestión convencional no alcanza a resolver de manera satisfactoria.
La realidad cotidiana en muchas plantas industriales revela una desconexión crítica entre la planificación que se realiza en los despachos y la ejecución que sucede en las máquinas. Es habitual encontrar escenarios donde las previsiones teóricas se desmoronan a los pocos minutos de comenzar el turno de trabajo debido a incidencias no previstas que no son comunicadas a tiempo. Esta opacidad informativa genera lo que los expertos denominan zonas oscuras, áreas del proceso productivo donde el control se diluye y las decisiones se toman basándose en intuiciones o en datos que llegan con excesivo retraso. El lanzamiento de esta nueva solución busca precisamente arrojar luz sobre esos ángulos muertos, integrando el flujo de información de la planta con la estrategia de negocio de la organización para que la dirección y los operarios manejen una única versión de la realidad.
Gonzalo Fernández, máximo responsable de la compañía, subraya que este hito no es un experimento ni una respuesta apresurada a las tendencias del mercado, sino el fruto de un trabajo sostenido en el tiempo. El enfoque se ha centrado en el dato industrial como el verdadero motor de la competitividad para la pyme. Al disponer de información precisa sobre paradas, microparadas o mermas en el mismo instante en que ocurren, las empresas pueden proteger sus márgenes de beneficio de forma proactiva. La arquitectura de IbernovaMES se ha estructurado para ser modular y escalable, permitiendo que la transición desde una gestión manual basada en partes de papel o hojas de cálculo hacia un control digital automatizado se realice de manera fluida y en un periodo de tiempo reducido.
La especialización es otro de los pilares que definen este lanzamiento, huyendo de las soluciones genéricas que a menudo obligan a la industria a adaptar sus procesos al software. Ibernova ha diseñado cinco verticales específicas que atienden las particularidades de sectores clave como los talleres industriales, la inyección y estampación, los bienes de equipo, la chapa y calderería, y los bienes de consumo. Cada uno de estos sectores presenta desafíos lógicos y flujos de trabajo diferentes, por lo que contar con una herramienta que ya comprenda la naturaleza técnica de su producción supone una ventaja operativa inmediata. Esta capacidad de personalización dentro de un núcleo tecnológico sólido permite que la herramienta sea tan útil para un fabricante de maquinaria compleja como para una planta de producción de gran consumo.
Desde el punto de vista tecnológico, el sistema actúa como el puente necesario entre el ERP, encargado de la visión administrativa del negocio, y la realidad física de la fábrica. Mientras que el ERP gestiona pedidos y costes teóricos, el sistema MES se sumerge en la ejecución para identificar cuellos de botella y desviaciones de calidad que, de otro modo, solo se detectarían cuando el producto ya está terminado y el coste de corrección es máximo. Mireia Camaró Puig, responsable comercial de la firma, incide en que la tecnología solo aporta valor real cuando facilita una toma de decisiones más rápida y acertada. En el tejido empresarial español, donde las pymes deben optimizar cada recurso para mantenerse relevantes, contar con una visibilidad total de la planta se traduce en un retorno de la inversión tangible y directo.
Este movimiento estratégico de Ibernova, que cuenta con una trayectoria de más de dos décadas y una base de 4.000 clientes, refuerza su liderazgo en el mercado ibérico. Con más de 15.000 máquinas ya conectadas a su ecosistema, la empresa demuestra que la transformación digital no es un destino lejano, sino una realidad que ya están operando miles de usuarios. La sede de San Sebastián, junto con sus oficinas en Madrid, Barcelona, Asturias y Portugal, coordina a un equipo de 250 profesionales dedicados a asegurar que la digitalización industrial sea accesible y práctica. La presencia en la BIEMH 2026 será el escenario donde la industria podrá comprobar cómo la eliminación de la improvisación en planta es el primer paso para asegurar la viabilidad a largo plazo de cualquier proyecto manufacturero.
La ambición del proyecto no termina con este lanzamiento, sino que establece una hoja de ruta que evolucionará hacia la analítica avanzada y la inteligencia artificial aplicada a la producción. El objetivo final es que la pyme industrial no solo controle lo que sucede hoy, sino que sea capaz de anticiparse a los problemas de mañana mediante el uso inteligente de los datos que sus propias máquinas generan. Esta visión de futuro consolida a la firma como un aliado integral que acompaña a la fábrica en todas sus etapas, desde la definición del pedido hasta que el producto final sale por la puerta del almacén con todas las garantías de eficiencia y calidad.