“Mostrar oportunidades, pedir políticas y lograr alianzas” frente al cambio climático

Beatriz Arribas, Antonio Calvo, David Bartolomé y Valentín Alfaya, este miércoles en Madrid. | FOTOS: Alberto Orellana

La intervención del director de cambio climático de Iberdrola este miércoles en Madrid ha resumido los ‘deberes’ de la empresa. Gonzalo Sáenz ha concentrado los tres elementos que han vertebrado la jornada sobre sostenibilidad organizada por el diario Vozpópuli. Las tres tareas esenciales que debe ejercer toda organización si quiere formar parte de la solución frente al cambio climático, con la cumbre en la capital a la vuelta de la esquina: “Mostrar las oportunidades, pedir políticas y establecer alianzas” en la lucha por el planeta.

De manera involuntaria entre los ponentes ha destacado la de forjar alianzas entre todos los actores implicados. Sociales, estatales, privados…, todos deben atender este Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS 17), quizá “el más importante”, según Beatriz Arribas (Coca-Cola). “Sólos no podemos”, han mencionado casi todos. Hay que remar conjuntamente hacia un cambio del modelo mismo de la economía, ha avanzado Sáenz.

Por ello, el de Iberdrola ha celebrado especialmente el paso que se ha dado en Alemania con el European Green Deal entre conservadores y socialistas. Gracias a este tipo de acuerdos es como se logran las políticas necesarias para empezar a materializar la solución. Porque a la hora de la verdad “son las políticas las que mueven los cambios en la empresa”, ha reconocido. Algo que se ha hecho patente en los últimos años, cuando las organizaciones ya eran más que conscientes del problema, por ejemplo, con la temperatura del planeta, que a pesar de ello ha seguido aumentando.

Políticas como el Plan Nacional integrado de Energía y Clima, que, según ha recalcado David Bartolomé, requiere que el 80% de la inversión necesaria en la descarbonización de la economía (unos 280.000 millones de euros) “venga del sector privado”. Como director de desarrollo en Share Now ha ilustrado el hermanamiento entre dos empresas rivales (BMW y Daimler) para dar un multiservicio de carsharing eléctrico. Un ejemplo de que las empresas son una solución para el cambio climático y, más importante aún, de que esta lucha es también una solución interesante para las empresas.

La Agenda 2030 es “la que mayor impacto económico ha tenido en la humanidad”, según Valentín Alfaya (Ferrovial). Y está pidiendo a las empresas “monetizar” esa transición energética. Porque oportunidades “hay muchas”, ha insistido Sáenz Y no sólo en el sector energético, sino en todos, como ha enumerado: del turismo al transporte, pasando por la agricultura o la construcción. Según ha destacado el de Iberdrola, si avanzamos hacia este modelo llegaremos a un sistema con beneficios empresariales y económicos (para todos).

“Más inversión (empezando por las renovables y la eficiencia energética) y menos gasto”, lo que implicará menos importaciones y mejor balanza de pagos. Esto redundará en una economía circular: “actividad económica y prosperidad aquí donde la producimos; beneficios para todos”, ha explicado Sáenz. De modo que sí hay oportunidades, pero lo que falta es “hacer oír nuestra voz” y trasladar a los reguladores las expectativas del cumplimiento de la Agenda 2030 por parte de las entidades privadas, ha defendido Alfaya.

La asesora especial del Alto Comisionado para la Agenda 2030 del Gobierno de España, Isabel Garro.

¿Cómo? A través de organizaciones de influencia como el Grupo de Crecimiento Verde, que aglutina a más de 50 empresas (entre las que está Ferrovial). Y que ha apostado por “acelerar” y hacer “más ambiciosa” esa agenda de manera “transparente”, ha trasladado. ¿Por qué? Para evitar que otros “nos adelanten por la derecha” a la hora de aprovechar las oportunidades de negocio que el cambio climático insta a coger. Hay que modificar el portfolio de las empresas, su ADN, para descarbonizar la sociedad, ha dicho.

Lograr unificar el planeta a través de un “mismo discurso” empresarial, ha comentado Antonio Calvo (Red Eléctrica de España, REE). Porque son las empresas (por número, por sus “conocimientos técnicos” y por su capacidad de cambio y adaptación al entorno), quienes deben ser una “parte importante de la solución, ha valorado Víctor Viñuales, director de la Fundación Ecodes.

Algo que se debe hacer notar en esta próxima cumbre, una verdadera oportunidad de lograr mayor “transparencia”, y un ejemplo de pacto entre actores “que no suelen ponerse de acuerdo”, como ha recalcado la asesora especial del Alto Comisionado para la Agenda 2030 del Gobierno de España, Isabel Garro. Un momento para que las empresas pasen de ser parte importante del problema a una parte de la solución, ha abundado el de Ferrovial.

Hay que unificar un modelo de beneficio para todos y que nos haga olvidar esas “imágenes que son puñetazos”, como las islas de la basura que ha trasladado el periodista ambiental José Luis Gallego. La “mierda de los océanos son recursos” que en su día decidimos lanzar en masa, ha clamado. Concienciar, participar voluntariamente y aprovechar esos recursos dentro de una economía circular es esencial para lograr un sistema productivo rentable y que no destroce el planeta.