Lanzan un servicio de drones para repartir paquetes en Australia

El drone de Wing Aviation, cortesía de Wing Aviation

Drones para repartir paquetes a domicilio. Esa es la iniciativa que acaba de poner en marcha la empresa Wing Aviation, impulsada por Alphabet, la matriz de Google, que está ofreciendo este servicio de reparto de paquetes a través de drones en varios barrios de Canberra, Australia.

Su comienzo no ha sido fácil ya que han tenido que hacer más de 3.000 vuelos de prueba a lo largo de varios años de trabajo, pero que parece que por fin han dado sus frutos. Para el reparto de estos paquetes se utilizan no sólo drones, sino también pequeños aviones teledirigidos o semiautónomos que son similares a los que se pueden adquirir en las tiendas.

La empresa entregará, según BBC, comida para llevar, café y medicinas tras haber pasado el visto bueno de la autoridad australiana del control de aviación, que analizó su historial de seguridad y sus planes operativos, confirmando que el servicio no representa ningún riesgo para los residentes u otros aviones. Ahora bien, a lo largo de los años de prueba, algunos vecinos se habían quejado de que dichos vehículos aéreos hacían mucho ruido.

Pero en qué consiste el servicio. Wing entrega los paquetes con drones que bajan los productos a través de una cuerda al jardín del cliente.

Este servicio contará con algunas restricciones horarias, según indica BBC, ya que sólo podrán volar durante el día y no antes de las ocho de la mañana, teniendo prohibido su uso en los fines de semana. Tampoco se les permitirá volar sobre multitudes o carreteras principales. Asimismo, los drones de Wing deben volar a una altura mínima de cinco metros y no pueden hacerlo dentro de un radio de dos metros alrededor de cualquier persona.

Del mismo modo, los usuarios tienen restringido que puedan coger el producto directamente desde el dron, sino que deberán esperar a una distancia prudencial a que el dron deposite el paquete en el suelo, pudiendo recogerlo de ahí cuando el dron se haya alejado unos cuantos metros.

Los pedidos se realizan a través de una app para smartphones que centraliza los productos que se disponen en aquel momento y que se ofrecen por empresas locales, como cafeterías o tiendas de alimentación. Así, el usuario puede recibir, en su puerta, un café caliente de la tienda del barrio en tan sólo unos minutos y con la característica de que se recibirá a través de un dron.

Por el momento, sólo está disponible en determinados barrios de Canberra pero se espera que el servicio de reparto con drones se extienda a otros barrios de la ciudad.

 

Ana Lacasa
Periodista y Filóloga. Dos áreas que se dan de la mano para informar de la actualidad emprendedora y tecnológica.