Por Redacción - Ene 28, 2026
La gestión del talento y la dirección estratégica atraviesan un periodo de transformación profunda donde la saturación de canales de información y la inmediatez operativa marcan el pulso de las compañías. En este escenario, el Club Dir&Ge ha inaugurado su calendario de actividades del año 2026 con un encuentro de alto nivel en Madrid, reuniendo a figuras clave de sectores tan diversos como la automoción, la salud, la tecnología y la gran distribución. El debate, centrado en la visión y el liderazgo bajo las condiciones de una sociedad hiperconectada, ha servido para constatar que el éxito organizacional ya no depende exclusivamente de la eficiencia técnica, sino de la capacidad de los directivos para humanizar la estrategia y construir puentes sólidos de confianza entre todos los estamentos de la empresa.
Un liderazgo que pretenda ser efectivo hoy debe cimentarse en la integridad y en la capacidad de proyectar una coherencia total entre el discurso institucional y las decisiones cotidianas. Carlos Sánchez, responsable de experiencia de cliente en Kia, enfatiza que esta transparencia es la que otorga autonomía real a los equipos. Cuando los valores corporativos no son simples lemas colgados en una pared, sino la brújula que guía cada acción, los profesionales se sienten capacitados para actuar con seguridad incluso en momentos de incertidumbre. Esta descentralización del control, apoyada en un marco ético compartido, permite que las organizaciones ganen en agilidad sin perder su esencia, transformando la interconexión global en una ventaja operativa que fomenta el compromiso voluntario y genuino de cada colaborador.
La personalización en la gestión de personas se posiciona como otro de los pilares fundamentales para navegar la complejidad técnica actual. Raquel García Lozano, desde su posición directiva en Merck, defiende la creación de espacios de seguridad donde el error no sea penalizado de forma punitiva, sino integrado como una fase necesaria del aprendizaje. Esta protección del talento fomenta una cultura de responsabilidad compartida, donde el diálogo continuo sustituye a las estructuras jerárquicas rígidas. Al blindar a los equipos frente a la presión externa innecesaria y promover su desarrollo individual, las organizaciones consiguen elevar los estándares de excelencia interna, asegurando que cada profesional se sienta parte de un proyecto que trasciende sus tareas asignadas.
El desafío de la motivación en estructuras distribuidas requiere además una conexión explícita entre el esfuerzo individual y los resultados globales de la compañía. Juan Larrauri, de Mapfre, señala que la desafección suele nacer de la incomprensión del impacto propio en el engranaje corporativo. Por ello, la labor del directivo moderno consiste en actuar como un traductor de la estrategia, facilitando que cada empleado perciba la relevancia de su contribución diaria. Al dotar de propósito al trabajo, se refuerza la resiliencia del equipo ante los cambios bruscos de dirección, consolidando una visión compartida que actúa como pegamento cultural en tiempos de dispersión geográfica y digital.
La convivencia generacional y la transferencia de conocimiento se perfilan como las palancas que garantizarán la sostenibilidad de las empresas a largo plazo. Elena Blanco Andrés, de Ericsson, destaca la importancia de equilibrar las habilidades humanas con las herramientas tecnológicas, asegurando que la experiencia del talento senior no se pierda en la carrera por la digitalización. Integrar la veteranía con la innovación de los perfiles más jóvenes crea un ecosistema de aprendizaje mutuo que fortalece la estructura organizativa. Este enfoque integrador, defendido también por Jesús Alberto De los Bueis de Carrefour, exige que los líderes no solo sepan interpretar datos, sino que posean las habilidades interpersonales necesarias para inspirar a grupos humanos heterogéneos. La toma de decisiones fundamentada en análisis estratégico, pero ejecutada con sensibilidad humana, define hoy la frontera entre una gestión puramente administrativa y un liderazgo transformador capaz de movilizar el talento en todas sus dimensiones.