Por Redacción - Ene 19, 2026
La incorporación de Rafael Vázquez Romero como nuevo director general corporativo de Afianza marca un hito significativo en la trayectoria de esta firma española de servicios profesionales, consolidando una estructura directiva diseñada para absorber y potenciar el crecimiento exponencial que la compañía ha experimentado recientemente. Con una trayectoria que supera las dos décadas en la alta dirección, Vázquez Romero aporta un bagaje intelectual y operativo forjado en la complejidad de las fusiones y adquisiciones, así como en la gestión de operaciones internacionales. Su llegada a la sede de Madrid se produce en un instante de maduración organizativa donde la empresa busca no solo expandir su presencia territorial, sino también integrar con coherencia y solvencia las diversas unidades de negocio que se han sumado al proyecto durante los últimos ejercicios fiscales.
El perfil profesional del nuevo director general corporativo destaca por una especialización profunda en el análisis de sistemas empresariales y la planificación estratégica de largo alcance. A lo largo de su carrera, ha liderado procesos de integración y desarrollo en contextos geográficos y sectores económicos muy diversos, desde la gestión de activos inmobiliarios hasta la consultoría tecnológica y la gobernanza en grandes infraestructuras. Esta visión polifacética es precisamente la que Afianza requiere para coordinar áreas críticas de soporte como marketing, recursos humanos, finanzas y transformación digital. El reto que asume Vázquez Romero implica alinear estas funciones transversales con los objetivos de negocio, garantizando que el soporte corporativo sea el motor que facilite la absorción de nuevas compañías sin perder la esencia de cercanía que caracteriza a la firma.
Antes de este nombramiento, Rafael Vázquez Romero desempeñó funciones de máxima responsabilidad en entidades de relevancia como Servinform, donde encabezó la estrategia de desarrollo corporativo y la implementación de modelos de negocio basados en tecnologías disruptivas. Su paso por organizaciones como Lexer, Encore Capital Group o incluso su experiencia internacional en la Universidad de Wollongong en Australia, le confieren una capacidad analítica poco común para identificar oportunidades en mercados de deuda o transacciones de capital riesgo. Esta experiencia acumulada se traduce ahora en un compromiso firme por aportar método y excelencia a un equipo que ya ha demostrado una capacidad de tracción notable en el sector de los servicios profesionales integrales.
Desde la perspectiva de la dirección general de la firma, el movimiento se interpreta como una decisión estratégica de calado para sostener la ambición proyectada. Durante el año 2025, Afianza ha integrado dieciséis empresas especializadas, un volumen de operaciones que ha inyectado una facturación superior a los veinticinco millones de euros y ha incorporado a más de trescientos especialistas al equipo humano. Este ritmo de crecimiento inorgánico ha permitido que la compañía proyecte unos ingresos superiores a los setenta millones de euros para el cierre de 2025, superando ampliamente los cincuenta millones registrados en el ejercicio anterior. La firma cuenta actualmente con una plantilla que roza los mil doscientos profesionales repartidos en nodos estratégicos como Madrid, Barcelona, Bilbao o Málaga, consolidándose como un socio de referencia para el tejido empresarial español.
La propuesta de valor de Afianza se fundamenta en democratizar el acceso a servicios de consultoría, auditoría y asesoría legal de alto nivel, tradicionalmente reservados para las grandes corporaciones, poniéndolos a disposición de empresas de cualquier tamaño. La llegada de Vázquez Romero refuerza esta filosofía al dotar a la organización de una mayor robustez administrativa y operativa, permitiendo que la firma actúe no solo como un proveedor de servicios, sino como un acompañante estratégico en el desarrollo y rentabilidad de sus más de ocho mil quinientos clientes. En este nuevo capítulo, la integración tecnológica y la optimización de procesos se presentan como las herramientas clave para escalar un modelo de negocio que combina la agilidad de la consultoría moderna con la personalización del asesoramiento de proximidad.