Pautas fáciles para encontrar a tu cliente ideal

Tu cliente ideal es aquel que tu eliges, el cliente que te mereces.

Pautas fáciles para encontrar a tu cliente ideal

Ya eres emprendedor, tienes un negocio y quieres que funcione. Has decidido que quieres vender lo que tienes y al precio que se merece.

Tu producto o servicio son de valor real y vas a lograr el éxito si sabes encontrar a tu cliente ideal y dirigirte a él con el mensaje de marketing apropiado para que te entienda y pase a la acción, la compra ¿Cómo?

Lo primero es identificar quién es tu cliente ideal tipo: Sus características concretas.

Muchos empresarios caen en el error de pensar que “lo mío vale para todos” y no puede ser cierto. “Lo tuyo” vale solamente para quien lo está buscando, sabe valorarlo y está dispuesto a invertir en tu producto o servicio a tu precio.

Si no tienes claro cómo es tu cliente ideal, influirá en toda tu estrategia, sea online u offline, porque no puedes focalizarte en nadie y no puedes abordar todo el mercado, esperando que alguien “caiga”, sin dirigirte a ningún público concreto.

Si focalizas bien, tendrás más oportunidades de venta. Es mejor especializarse que querer ser generalista, segmentar el mercado para abordar con dedicación una porción posible nos dará mejores resultados.

¿Cómo reconocer a mi cliente ideal?

  1. Haz un listado de tus clientes actuales.
  2. Define cuales son los mejores, esos de los que te gustaría tener más.
  3. Detalla como son: particular o tamaño empresa, sector, personalidad, necesidades o anhelos, nivel de estudios, años de experiencia, otros conocimientos, trato, presupuesto…

Más o menos, ya te haces una idea del perfil que tienen tus clientes ideales y justamente, lo que quieres es conseguir más de este tipo.

Construye el perfil completo con lo que ya sabes, ponle cara y ojos a tu cliente ideal, para conocerlos mejor y poder enfocar tu mensaje de marketing para captar su atención.

Te propongo un ejercicio, que tiene parte de recopilación de datos de los clientes ideales que ya tienes y parte de imaginación para concretar desde la abstracción.
Sea tu cliente una empresa o un particular, siempre es una persona. Es la persona en calidad de responsable o gerente el que decide en una empresa porque las empresas solo son entidades, sin necesidades ni alma.

PRIMERA PARTE

  • ¿Es hombre o mujer?
  • ¿Qué edad tiene?
  • ¿De que trabaja?
  • ¿Cuánto gana? Si es empresa ¿Cuántos beneficios el año pasado?
  • Imagina ¿Qué coche tiene?
  • Su estilo ¿Cómo viste ahora mismo?
  • ¿Tiene familia? ¿casado? ¿Cuántos hijos?
  • Imagina ¿Dónde vive? ¿casa o apartamento?
  • ¿En la ciudad, capital o en poblaciones pequeñas?
  • ¿Cómo es su personalidad?
  • ¿Cómo es su actitud ante la vida?
  • ¿Qué le irrita?
  • ¿Qué le motiva a seguir?

Ya tienes un perfil, con cara y ojos, puedes verle cada vez que estés redactando un contenido, desarrollando un nuevo producto o servicio, y también, cuando construyes el mensaje de marketing que lo motive.

SEGUNDA PARTE
Tu cliente es el centro de tu mensaje, piensa y responde:

  • ¿Cómo puedo ayudarlo con mis servicios?
  • ¿Cómo le ayudo a conseguir sus metas?
  • ¿Cómo describirías tu solución para este cliente ideal?
  • Haz tu Elevator Pitch: Redacta un mensaje simple y contundente, desde los beneficios que obtiene tu cliente, no desde tu producto.

Elige y enfoca: si tienes un negocio es porque eres capaz de decidir y ahora eliges para quienes sí quieres trabajar. Todos no son buenos clientes.