Soy autónomo y tengo que echar el cierre

Prestación por cese de actividad

Soy autónomo y tengo que echar el cierre

La Ley 35/2014, o la “Ley de Mutuas” viene a  modificar entre otras cuestiones el régimen jurídico del sistema de protección por cese de actividad de los trabajadores autónomos, a partir del 1 de enero de 2015, en materia de requisitos y formalidades que se exigen para tener derecho a la protección, y del cual destacamos las siguientes NOVEDADES:

Quizá lo más destacable es que reduce el nivel de pérdidas que se exige al autónomo para considerar que está en situación legal de cese por motivos económicos, técnicos, productivos  u organizativos que determinan la inviabilidad de proseguir la actividad, situándolos en el 10 % de los ingresos obtenidos y dejando atrás el margen exigido de entre un 20 y 30 %.

Además, ahora ya no es obligatorio proteger las contingencias profesionales para acceder a la protección por cese de actividad, y se mantiene el carácter voluntario de acceso al sistema de protección.

En el caso de disponer de un  establecimiento abierto al público se exigirá el cierre del mismo durante la percepción del subsidio o bien su transmisión a terceros. Ahora bien, el autónomo titular del inmueble donde se ubica el establecimiento podrá realizar sobre el mismo los actos de disposición o disfrute que correspondan a su derecho, siempre que no supongan la continuidad del autónomo en la actividad económica o profesional finalizada.

¿Y cómo justificamos que existen los motivos económicos?

Se considerará acreditada mediante la aportación, de la documentación contable, en la que se registre el nivel de pérdidas exigido, así como mediante las declaraciones del IVA, del IRPF y demás documentos preceptivos.

Con el fin de agilizar la instrucción del procedimiento el trabajador autónomo podréis presentar la solicitud aportando datos estimados de cierre, aportando los definitivos con carácter previo al dictado de la resolución.

¿Y qué pasa con los consejeros o administradores de sociedades?

 Aquí nos encontramos con dos supuestos para el cese, o bien que cesen involuntariamente en este cargo, o en la prestación de servicios a la misma y la sociedad haya incurrido en pérdidas o bien haya disminuido su patrimonio neto por debajo de las dos terceras partes de la cifra del capital social.

Por otro lado, amplía su ámbito de aplicación a los autónomos que por las características de su actividad se asimilan a los trabajadores económicamente dependientes, pero que carecen de la calificación legal por ausencia de las formalidades establecidas al efecto.

También establece una fórmula matemática que se aplicará para adaptar el tipo de cotización a las necesidades financieras del sistema, situándolo entre un mínimo del 2,2 % y un máximo del 4 %. Estas reglas serán de aplicación a efectos del cálculo del tipo de cotización correspondiente al ejercicio 2016.

 Como veis no sólo es importante estar bien asesorado si te vas a dar de alta como autónomo sino que hay que estar al día de modificaciones como estas que pueden hacer que el abandono de la actividad sea lo menos doloroso posible. ¡Espero haberos ayudado!