El crecimiento de la economía española se reduce ligeramente en 2019 por la incertidumbre

A la izquierda de la mesa, Rafael Doménech, responsable de Análisis Económico de BBVA, y Jorge Sicilia, director de BBVA Research, durante la presentación este lunes de Situación España. |FOTOGRAFÍA: Marta Peiro

La economía española seguirá creciendo en 2019 y 2019, pero de un modo más desacelerado de lo que se preveía. Así lo contempla el informe Situación España, elaborado por BBVA Research. Según el servicio de estudios de la entidad financiera, mientras en el primer trimestre las previsiones de crecimiento eran del 2,4% en 2019 y el 2% en 2020, ahora estas se han desacelerado hasta el 2,2% y el 1,9% respectivamente. A pesar de ello, la recuperación seguiría su curso con unos salarios por encima de la inflación, una tasa de paro reducida al 12% en 2020 y la creación de 630.000 empleos.

La recuperación continúa. Según Rafael Doménech, responsable de Análisis Económico de BBVA, “la evolución del consumo sostiene la economía”. En el primer trimestre las familias han gastado más. Esto se debe, por un lado, a políticas públicas expansivas y, por otro, a la aceleración de los salarios. Además, se ha financiado más el consumo y se ahorra muy poco. Por otra parte, el empleo sigue creciendo gracias a la contratación pública y la inversión en construcción no residencial podría estarse beneficiando del impulso fiscal.

Además de estos elementos que empujan el crecimiento en una línea ascendente, tanto el gasto en maquinaria y equipo como las ventas de bienes al exterior se han recuperado en estos primeros meses de 2019. La recuperación temporal y progresiva de la economía global, una política monetaria expansiva, unos precios del petróleo ligeramente bajos (60 dólares el barril) y la resolución favorable de los focos de incertidumbre económica llaman al optimismo.

Sin embargo, el informe advierte sobre la necesidad de estudiar con especial atención algunos factores. La evolución de la inversión privada y las exportaciones “ha defraudado” en estos primeros meses del año, según Doménech. Su trayectoria ha sido débil e irregular. En el sector de la vivienda los cambios provocados por el impuesto de actos jurídicos documentados podrían hacer caer la inversión, y es posible que se ralentice el crecimiento del consumo. Especialmente preocupante es la caída de la demanda en sectores que han sido históricamente clave para la economía española, como el turismo.

Por otra parte, no se puede olvidar la creciente incertidumbre que planea sobre la política económica a nivel mundial y está disminuyendo las expectativas de crecimiento. “La incertidumbre restará dos décimas de crecimiento a la economía en 2019”, subrayó el analista. A pesar de que el informe relata que las tensiones comerciales globales están disminuyendo, las negociaciones entre Estados Unidos y China, por un lado, y la preocupación por un Brexit desordenado a nivel europeo marcarán el aumento o la disminución de la incertidumbre.

A nivel nacional las dudas tampoco son menores. Los economistas están pendientes de la evolución de algunas de las medidas implementadas en estos primeros meses del año. Entre ellas se encuentra el Salario Mínimo Interprofesional. BBVA Research estima que el empleo en 2019 podría crecer entre 0,1 y 0,4 puntos porcentuales menos que si no aumentara el SMI, en función de si las empresas absorben este aumento o lo incluyen en los precios. La regulación de los contratos de alquiler, que ha sufrido cambios, también preocupa.