Convierten pisos turísticos, ahora vacíos, en espacios de teletrabajo individuales

La compañía canaria Spases oferta espacios de teletrabajo en pisos turísticos sin uso a consecuencia del COVID-19 para que las empresas puedan garantizar a sus empleados lugares de trabajo seguros y cómodos, ofreciendo a los colectivos que necesitan seguir trabajando, espacios de trabajo individuales, próximos al domicilio de los empleados.

El objetivo no es otro que aumentar la productividad de los empleados, garantizando así la supervivencia del negocio, pero sin poner en riesgo la salud, según una nota de prensa.

Las principales ventajas de la iniciativa de Spases como alternativa al teletrabajo son el precio, con tarifas similares a las de una oficina individual en el mercado actual; la seguridad, ya que garantiza que en cada espacio de trabajo solo habrá una persona en todo momento, y la proximidad a la casa del empleado para que no necesite transporte público o privado.

Hay negocios que, por diversas razones, no pueden parar durante este periodo de confinamiento y, al mismo tiempo, no pueden garantizar a sus empleados el teletrabajo. Y desde el punto de vista de los trabajadores, no todos tienen la libertad de teletrabajar, ya sea porque no cuentan con el equipo necesario o porque no disponen de un espacio o entorno tranquilo y productivo.

Piso individual sin contaminación

Así mismo, se destinará un piso exclusivo a una persona. Cada espacio estará a salvo de la contaminación sanitaria y respetará el confinamiento. El arrendatario, lo dejará preparado todo, y no volverá a entrar en él hasta la salida del trabajador. No habrá limpieza (a menos que se solicite) durante el alquiler.

Del mismo modo, cada espacio estará cerca del domicilio de su empleado durante el confinamiento. Se evitará así la conducción, el uso de transporte público y el desplazamiento de las personas que tengan que desarrollar la actividad.

De igual modo, se garantizan las herramientas para desarrollar en condiciones óptimas su función laboral. Cada piso dispondrá de un escritorio o mesa de trabajo, una silla cómoda, una buena conexión WiFi, entrada con auto-acceso y una máquina de café. El arrendatario, proporcionará los suministros básicos para empezar (papel higiénico, jabón, café), pero no habrá recambios.

Por último, cada espacio se usará para el mismo propósito, y tendrá el mismo precio en toda la ciudad donde esté implantado el servicio. El precio será determinado por Spases, considerando los precios normales de alquiler y las tarifas de las oficinas corporativas en el mercado.