Cuando la cosa se pone fea… ¡Invierte en el bienestar de tus empleados!

Muchas son las voces que, a día de hoy, nos advierten del periodo de crisis que se avecina y los indicadores macroeconómicos parece ser que así lo corroboran. La generación de empleo no va al ritmo esperado, los crecimientos interanuales de las principales economías se contraen, el precio de la vivienda en las principales ciudades retrocede y las empresas empiezan a hablar de planes de contingencia para salvar una recesión que, a pesar de no preverse tan dura como la anterior, frenará la evolución positiva que la economía estaba viviendo desde hace un par de años.

Pues bien… cuando la cosa se pone fea, que parece que va a ser así, es momento de aumentar el gasto. Manos a la cabeza en 3, 2, 1… Bueno, mejor dicho la inversión (suena mejor, ¿verdad?). Y, ¿cuál es la mejor inversión en tiempos de crecimiento negativo?  La respuesta es sencilla si nuestra política de personas está basada en el employee-centrism. Cuando ponemos al empleado en el centro de todas las decisiones organizativas, nos encontramos con unos resultados que, a priori, no pensábamos obtener. Así que, en tiempos convulsos la mejor inversión siempre son las personas que forman parte de nuestra estructura organizativa.

“Los clientes no son lo más importante. Lo más importante son los empleados. Cuida a tus empleados y ellos cuidarán de tus clientes”

Richard Branson, CEO de Virgin, lo deja bien claro. Si quieres obtener los mejores resultados con tus clientes, empieza por cuidar a tus empleados y ellos se encargarán de brindar la mejor experiencia a tus clientes. Es la cuadratura del círculo. Esta máxima que defiende el empresario y filántropo inglés está sustentada por diversos estudios que relacionan, de manera directa, el bienestar y la felicidad en el trabajo con un alto nivel de performance laboral.

“El dinero no da la felicidad…”

“… pero ayuda” dicen algunos. La verdad es que el dinero nos ayuda a recargar las baterías de la motivación de una manera temporal y también es cierto que su efecto es directamente proporcional a la subida obtenida pero, también es cierto que otro tipo de “subidas”, más emocionales, son más poderosas y tienen un efecto a más largo plazo.  Así lo constata un estudio de la Universidad británica de Warwick que afirma que tener equipos felices supone un incremento muy importante en los siguientes aspectos:

  • PRODUCTIVIDAD +12%
  • RENDIMIENTO +33%
  • CREATIVIDAD +50%
  • NIVELES DE ENERGÍA +33%
  • COMPROMISO +67%

Además, apostar por equipos felices nos proporciona buenos resultados en el trabajo en equipo, la predisposición al aprendizaje, la atención al cliente, la gestión del cambio, el bienestar… Todo ello, a su vez, nos permite reducir otros aspectos negativos que también pueden estar presentes en nuestras organizaciones como, por ejemplo, los siguientes:

  • ABSENTISMO -10%
  • ROTACIÓN -10%

También tiene unos efectos muy positivos sobre los accidentes laborales, las conductas negativas y los errores en el trabajo.

Estos estudios, cada vez más numerosos y más minuciosos sobre la ciencia de la felicidad en el trabajo, suponen un buen argumento para “inaugurar” nuevos departamentos en las organizaciones como, por ejemplo, la Dirección de Felicidad o el Área de Experiencia de Empleado. Estas dos Áreas tienen su encaje en el Departamento de Recursos Humanos o, por otro lado, pueden colgar directamente de la Dirección General de la organización. En ambos casos tiene sentido.

El primero por estar bajo el paraguas del departamento de personas por excelencia y el segundo, el de la dependencia jerárquica directa de Dirección General, por el poderoso mensaje que la empresa está lanzando a sus empleados. Que estos departamentos de bienestar corporativo tengan en el Director General a su máximo sponsor, indica cuán importantes son las personas en el esquema organizativo. Puro employee-centrism.

Y cuando tenemos el Departamento… ¿qué acciones puede llevar a cabo? Y, muy importante también, ¿qué resultados podemos obtener?

Lo primero y más importante es marcar los hitos que queremos lograr y asociar unos KPIs de consecución claros y definidos.

¿Qué hitos podemos trabajar y qué KPIs debemos tener en cuenta?

Si nuestra organización ha llevado a cabo un estudio de clima, de manera reciente, podemos trabajar aquellos aspectos de mejora que han destacado nuestros equipos. Será una buena manera de trazar la estrategia de la compañía en materia de Employee Experience y/o Felicidad para los próximos años además de dar respuesta a aquellos aspectos de mejora identificados por los equipos. Algo crucial cuando decidimos llevar a cabo un estudio de estas características.

Comunicación y feedback, gestión de equipos, formación y desarrollo, cultura corporativa, imagen interna de la organización, conciliación… son ítems de los que tendremos información detallada y que nos permitirán lanzar un programa calendarizado de acciones a dos o tres años vista. Los resultados del siguiente estudio de clima nos dirán si hemos logrado alcanzar los objetivos de mejora que nos habíamos propuesto. Además, vuelven a tomar importancia los KPIs descritos al inicio: productividad, absentismo, rotación… el aumento o descenso en estos ítems nos dará información acerca de la experiencia que estamos trasladando a nuestros Equipos y cómo la están viviendo.

En la batalla que están librando las empresas por hacerse con el mejor talento, la experiencia laboral que viven los empleados, en todo el ciclo de vida que les une a una organización, marca la diferencia. Hoy en día, los empleados se comprometen con organizaciones que van más allá de ofrecer un proyecto profesional tradicional. Ya no basta con colgar una oferta de trabajo y sentarse a esperar que el talento acuda a nuestra llamada. En la actualidad, los profesionales buscan empresas con las que compartir más: valores, motivaciones, experiencias, bienestar…

«Encuentra gente que comparta tus valores, y conquistaréis juntos el mundo».

John Ratzenberger · Actor

la empresa trasciende las fronteras físicas y horarias y se cuela en la vida cotidiana de las personas que trabajan en ella. Forma parte de la vida de sus empleados.

Para lograr esta aspiración y que nuestros equipos vibren con la experiencia de formar parte de nuestra organización, debemos llevar a cabo un buen plan en materia de Experiencia de Empleado y/o Felicidad, bien coordinado con el más alto nivel jerárquico y con el foco puesto en las personas durante todo el ciclo de vida de la relación profesional. Nuestros Equipos, más que nunca, son el altavoz que nos permite dar a conocer qué significa trabajar en nuestra empresa. En la actualidad, cualquier conversación de nuestros empleados, clientes y proveedores, online u offline, puede ser una magnífica oportunidad de trasladar las ventajas de formar parte de nuestra compañía. ¡Puro y efectivo employer branding de la mano de sus protagonistas!