Juega como un niño para tener éxito

Hacía mucho tiempo que quería escribir un artículo como este y el otro día, viernes para ser más exacto, mientras jugaba con mi hija de 5 años a las compras, finalmente, me decidí. Y es que siempre he creído que tras la dinámica del juego con un niño se esconden, de manera implícita, unas cuantas best practices que deben ser tenidas muy en cuenta para tener éxito en nuestra faceta profesional.

Los expertos nos recomiendan encarecidamente pasar tiempo jugando con nuestros hijos. Estos expertos, obviamente, lo hacen desde el punto de vista del niño ya que, según dicen, el juego estimula su creatividad, desarrolla su imaginación y nos permite conocer a nuestros hijos de una manera más profunda, más completa. A pesar de ello, sea por la razón que sea, los padres y las madres de hoy en día no jugamos lo suficiente con nuestros hijos. Trabajo, estrés, cansancio… muchas son las razones que esgrimimos sin saber que nos estamos perdiendo la posibilidad de aprender un montón de cosas sin necesidad de acudir a cursos especializados, solamente estando presentes.

Si eres padre o madre seguro que, en algún momento, has pronunciado u oído la famosa coletilla “pero compensa” con la que tratamos de edulcorar la ardua y altruista labor de la crianza de los hijos, pues bien, ha llegado el momento de recibir el retorno de la inversión realizada. A continuación, indicaré algunos aspectos que traslado al ámbito laboral a través de la observación del comportamiento de mi hija en el juego.

THINK OUT OF THE BOX O PENSAR FUERA DE LA CAJA:

¿Cómo lo hacen los niños? Cuando juegas con un niño te das cuenta que las cosas no solamente tienen el uso para el cual han sido concebidas¡pueden servir para mucho más! Para ellos no existen límites a la hora de crear.

¿Cómo lo llevamos a nuestro entorno profesional? Solamente tienes que pensar diferente para encontrar soluciones creativas a problemas cotidianos. Provoca a tu pensamiento, altera el proceso de reflexión para evitar caer en las propuestas de siempre, no pongas freno a tu pensamiento creativo. Edward de Bono, un psicólogo i escritor maltés, otorgó al pensamiento lateral o lateral thinking la posibilidad de encontrar soluciones imaginativas evitando caer en el pensamiento lógico que, a menudo, es el primero que usamos para resolver cualquier situación en nuestro día a día. ¡Date la oportunidad de pensar fuera de la caja! ¡Descubrirás soluciones  y propuestas increíbles!

MEJORA CONTINUA:

¿Cómo lo hacen los niños? En el entorno de libertad que se produce en el juego, los niños son capaces de realizar múltiples versiones de sus construcciones, de sus dibujos, de sus manualidades… Para ellos siempre existe la posibilidad de mejorar algo que han construido, dibujado o creado, si pueden pensarlo, pueden hacerlo y lo hacen una y otra vez. Este concepto de la iteración, tan de la nueva generación de profesionales, es algo que los niños practican hasta la extenuación y les permite obtener nuevas maneras de jugar evitando el aburrimiento.

¿Cómo lo llevamos a nuestro entorno profesional? Si diriges un equipo de personas o formas parte de un grupo de profesionales que trabaja en un proyecto, fomenta un entorno en el que se pueda hablar, debatir, proponer y objetar de manera libre y permite, además, que estas discusiones se puedan generar sin límite de veces. ¡Seguro que el resultado es superior!

GESTIÓN DE LAS OBJECIONES:

¿Cómo lo hacen los niños? A menudo cuando los niños juegan con nosotros deben enfrentarse a nuestro pensamiento adulto, en muchas ocasiones racional y práctico. Nosotros les enseñamos “la mejor manera” de hacer algo argumentando que les será más fácil y ellos, aun así, son capaces de llevar a cabo el plan tal y como lo tenían dibujado en sus mentes. Lo mejor de todo es que, a su manera, logran rebatir nuestras ideas haciendo que sus argumentos parezcan lógicos.

¿Cómo lo llevamos a nuestro entorno profesional? ¿Cómo lo hacen los niños? ¿Cómo logran rebatir nuestras objeciones? Simplemente lo hacen. Sí, sé que puede sonar a Perogrullada pero lo cierto es que la mejor manera de rebatir un argumento en contra, es demostrarlo con hechos. Si estás seguro que va a funcionar… ¡Demuéstralo! Será la mejor manera de probar que estabas en lo cierto y asegurarás, en gran medida, la aceptación a tu propuesta.

PROPUESTA ADICIONAL O UPSELLING & CROSS-SELLING (EN VENTAS):

¿Cómo lo hacen los niños?

-¿Alguna cosa más señor?- pregunta mi hija muy metida en el papel de dependienta.

-No, está bien muchas gracias- contesto yo como cliente.

-Debería llevarse esto y esto otro, ¡se lo pongo!- propone decidida la dependienta.

-Ah! Pues bien mirado… ¡Me puede ir bien!- contesto yo en mi papel de cliente.

El objetivo de los niños es seguir jugando con nosotros, que les “paguemos” con nuestro tiempo y, por este motivo, seguirán proponiéndonos nuevas alternativas que les permitan obtener su objetivo de seguir contando con nuestra compañía.

¿Cómo lo llevamos a nuestro entorno profesional? Este dialogo que, seguramente, se producirá en una gran cantidad de hogares nos deja entrever la potencia de la propuesta adicional para lograr nuestros objetivos, sin filtros, sin prejuicios, sin dar por hecho que nuestros clientes, internos o externos, ya están satisfechos con lo que piden, sin más. ¡Atrévete a proponer! Hazlo con sentido y sin olvidarte de las necesidades de tu interlocutor.

El mundo empresarial no es una cosa de niños pero los niños, desde su inocente manera de entender el mundo que les rodea, nos ofrecen muchas de las claves con las que afrontar con éxito situaciones profesionales de diversa índole. ¿Quieres tener éxito? ¡Entonces no dejes de jugar!

Para terminar, una frase de Donald Woods Winnicott, psiquiatra, psicoanalista, médico y sociólogo inglés, que nos presenta el juego como una poderosa herramienta de auto-conocimiento:

“Es en el juego, y sólo en el juego, que el niño o el adulto, como individuos, son capaces de ser creativos y de usar el total de su personalidad, y sólo al ser creativo el individuo se descubre a sí mismo”.