Las Bubble Startups

Las Bubble Startups

Me preocupa ver que cada vez son más las startups que se presentan en foros de inversión, elevator pitches y concursos en los que apenas se preocupan de los aspectos económicos, de asuntos tales como beneficios, gastos, cash flows, impuestos, etc.

Ya sabemos que las startups no son empresas, ni siquiera su germen, sino organizaciones temporales en busca de un modelo de negocio rentable, escalable y repetible.

Lo cierto es que para que cualquier empresa perviva es necesario que alcance unos beneficios suficientes, líquidos (repartibles) y basados en la operativa ordinaria- Pero como las startups no lo son… pues parece poco significativo o importante.

A las startups que ignoran los fundamentos económicos yo les califico como “bubble startup”.

Sus promotores buscan su interés propio, que se logra simplemente vía plusvalía de la venta (total o parcial). A esto le podemos llamar “levantar”.

Si los beneficios no son importantes, mucho menos lo son los gastos ni los ingresos.

En las bubble startups, casi mejor cuanto mayores sean los gastos (especialmente en herramientas de marketing digital, en promociones y publicidad), porque se hace en nombre de la notoriedad, del crecimiento y de la expansión (mejor si es internacional). Se puede referir a ello como “quemar dinero”. No está bien gastar poco, porque eso parece mostrar poca ambición.

Sobre los ingresos, mejor no dar información. Mejor hablar sobre usuarios, sobre gratuidad, sobre modelos y evitar explicar los precios y formas de pago. Se pone el foco en los usuarios, no en los clientes.

La financiación no es un problema importante para las bubble startups, porque la entrada de cash siempre se tratará de que sea vía inyección de capital por parte de los socios, preferiblemente nuevos socios, que no están actualmente en el accionariado, pero se les espera. Se pone el foco más en los nuevos socios que en los clientes como generadores de tesorería.

Y por supuesto, se supone que siempre comprando acciones a un precio muy superior a la ronda anterior. A los socios se les asegura que lo compren hoy será multiplicado por mucho en muy poco tiempo, con una rentabilidad imbatible.

Pero nunca se debe olvidar que al socio de una bubble startup no le importa si tiene o no beneficios, porque el retorno de la inversión no viene por los beneficios periódicos, sino gracias a que otro inversor le compre (total o parcialmente) sus acciones.

Así que debe promocionar, publicitar y poner en el escaparate la bubble startup en cuantos medios y eventos pueda, para incrementar las posibilidades de venta de las acciones.

Cuanto mayor sea el número de reventas (llamémosle rondas), mayor precio alcanza cada acción, y con ello la posibilidad de incrementar el patrimonio, no de la empresa, sino el personal.

¿Por qué no me gustan? Porque me parece un proceso extremadamente similar a lo vivido en la burbuja de la vivienda, cuando nadie miraba su precio ni su rentabilidad, porque suponía que se iba a vender pronto mucho y más caro… Así que daba igual la economía, y ya lo dijo Machado: “quien confunde valor y precio, es necio”.

Frente a ello, ¡¡¡emprendimiento responsable!!!

Luis Sendino
Soy profesor de finanzas, marketing y estrategia para startups, emprendedores y directivos. Pongo la realidad por encima de la teoría y, sobre todo, el sentido común. Siempre evolucionando y abriendo nuevos proyectos.