Por Redacción - Mayo 28, 2026
La capital española se convierte esta semana en el epicentro del talento emergente con la celebración de la vigésima edición de la Competición Nacional de Emprendimiento, una cita consolidada que este año coincide con el vigésimo quinto aniversario de la Fundación Junior Achievement en España. Durante los días veintisiete y veintiocho de mayo, más de un centenar de estudiantes de diversos puntos del país se dan cita en Madrid para exponer un total de treinta y un proyectos que han ido madurando a lo largo de todo el curso académico. Estas propuestas no son meros ejercicios teóricos, sino iniciativas diseñadas para dar respuesta a desafíos actuales en materias tan cruciales como la sostenibilidad medioambiental, la transición energética, el cuidado de la salud y el desarrollo de la economía circular.
El camino recorrido hasta llegar a esta fase final refleja la magnitud de un esfuerzo educativo que, solo en el presente curso escolar, ha alcanzado a más de diez mil jóvenes en todo el territorio nacional a través de las aulas de formación de la entidad organizadora. Aquellos proyectos que logren alzarse con el máximo reconocimiento en sus respectivas categorías tendrán la oportunidad de cruzar las fronteras nacionales para representar a España en Gen E, considerado el mayor encuentro de emprendimiento juvenil a escala europea, el cual se desarrollará en la ciudad de Riga, Letonia, entre el siete y el diez de julio del año en curso.
Los datos demográficos y sociológicos recientes respaldan la pertinencia de este tipo de certámenes en el contexto socioeconómico actual. Diversos estudios de opinión, como los indicadores recogidos por la firma GAD3 para la Asociación Valenciana de Empresarios, revelan que la denominada Generación Z manifiesta una inclinación histórica hacia la creación de empresas, con más de la mitad de los menores de veintinueve años expresando una firme intención de poner en marcha su propio negocio en el medio plazo. Esta cifra sitúa a la juventud actual como el grupo de edad con mayor vocación por el autoempleo y el desarrollo corporativo independiente en comparación con las generaciones que les precedieron.
A pesar de este entusiasmo generalizado por la innovación y la independencia laboral, las barreras de entrada siguen siendo un obstáculo severo para la materialización de estas ideas. Casi el sesenta por ciento de la población española coincide en que las trabas iniciales a las que se enfrentan los emprendedores noveles son superiores a las del pasado, señalando la escasez de capital financiero inicial y la falta de experiencia previa como los dos factores determinantes que frenan las iniciativas de los creadores noveles. Es precisamente en esa brecha donde cobra valor la formación práctica, que permite experimentar las dinámicas del mercado antes de realizar inversiones económicas reales o dar el salto definitivo al empleo formal.
El certamen se articula a través de dos categorías principales concebidas para adaptarse de forma precisa al nivel madurativo, la edad y el recorrido académico de los distintos grupos de estudiantes implicados. Por un lado, la modalidad de Miniempresas congrega a dieciséis equipos integrados por alumnos de Educación Secundaria Obligatoria, Bachillerato y Formación Profesional de Grado Medio que no superan la mayoría de edad. Para estos participantes, el programa supone el primer contacto directo con la gestión corporativa, puesto que son responsables de concebir, estructurar y dirigir de manera real su propia iniciativa empresarial piloto durante los meses lectivos.
Por otro lado, la categoría Startup Programme se dirige a perfiles más maduros, formados por quince delegaciones de estudiantes universitarios y de Formación Profesional de Grado Superior. En este apartado, donde todos los integrantes son mayores de dieciocho años, el nivel de exigencia se eleva para examinar la viabilidad financiera, el potencial de escalabilidad en el mercado y la solidez técnica de las propuestas presentadas. Ambas vías metodológicas aseguran que el aprendizaje sea progresivo y esté alineado con las competencias que las empresas y los inversores demandan en la actualidad.
Las actividades planificadas para estas dos jornadas transformarán diferentes espacios emblemáticos de la ciudad en laboratorios de prueba para los jóvenes creadores. Las actividades del miércoles veintiocho de mayo se centralizarán en las instalaciones del Vivero de Empresas de Carabanchel, un enclave idóneo para acoger los espacios de exposición y defensa comercial conocidos como Marketplace y Venture Place. Allí, los equipos pertenecientes a la sección de miniempresas desplegarán expositores abiertos al público general para comercializar y explicar sus ideas, mientras que los universitarios y técnicos superiores de la categoría Startup Programme se someterán al escrutinio directo de los comités de evaluación mediante defensas en formato breve ante profesionales en activo.
El jurado encargado de emitir las calificaciones finales analizará aspectos fundamentales como la originalidad intrínseca de los proyectos, la viabilidad real para su implantación mercantil, el grado de innovación aportado y el volumen de conocimientos que los alumnos han logrado asimilar a lo largo de su formación. La culminación de este proceso de aprendizaje y validación externa tendrá lugar el jueves veintiocho de mayo en las dependencias del Centro Cultural Conde Duque, donde se celebrará la gala de entrega de premios que desvelará la identidad de las delegaciones que viajarán a Letonia durante el próximo verano.
El hito de alcanzar las veinte ediciones consecutivas de esta competición coincide con la celebración de los veinticinco años de actividad ininterrumpida de la Fundación Junior Achievement en España. A lo largo de este cuarto de siglo, la organización ha defendido la necesidad de introducir la cultura del esfuerzo, la educación financiera y la orientación profesional práctica en las aulas como herramientas básicas para el crecimiento personal. Los responsables de la entidad subrayan que, si bien el deseo de emprender es innato en muchos jóvenes contemporáneos, la única vía para que ese impulso se traduzca en proyectos estables y sostenibles en el tiempo es dotarles de experiencias prácticas donde puedan equivocarse y rectificar en entornos controlados y seguros.
Este modelo pedagógico se sostiene en el tiempo gracias a una red de cooperación que une al sector público y al privado. Los programas formativos de este curso cuentan con la subvención del Ayuntamiento de Madrid a través de su plataforma Madrid Emprende, a la que se suma la implicación de firmas de la entidad de Schneider Electric, FedEx, Volvo Financial Services, EY, Naturgy, Nationale-Nederlanden y ManpowerGroup en el tramo escolar, así como de la Fundación PwC y SpainCap en el ámbito superior. Esta colaboración permite que la fundación, que opera de forma global en más de ciento veinte países y beneficia anualmente a diecisiete millones de estudiantes, continúe extendiendo su labor en los centros educativos españoles gracias al respaldo indispensable del voluntariado corporativo.