CDO, el “dinamizador” del dato que aún tiene que convencer de su valor

Luis Esteban Grifoll (CaixaBank), Rafael Fernández (Bankia) y María Eva Montoro (Banco Santander), este miércoles en Madrid. | FOTOS: Alberto Orellana

Estrategias de riesgo, de inteligencia del negocio, de ciberseguridad… La Inteligencia Artificial parece que lo puede todo quemando su combustible: los datos. Pero, ¿realmente la empresa tiene la estrategia para sacarle partido? Este miércoles en Madrid se ha puesto a debate en el I Data Bank, para conocer la situación del dato en la banca. De entre los múltiples y crecientes retos que tiene el Chief Data Officer (CDO), el primero es “existir” y convencer de la utilidad del dato. Mientras, la gobernanza y el debate ético acechan.

Para Rafael Fernández (CDO de Bankia), el reto más “urgente” es el de “convencer al CEO de que el dato es un activo de valor”. Su utilidad aparece en las noticias, pero los directores de datos tienen todavía que hacer métricas que demuestren a la directiva que el dato merece tratarse como algo valioso. Para ello hay que atender el segundo reto: cambiar la cultura de la empresa. ¿Cómo? Sentando a todos los departamentos que hacen estrategias sectoriales para hacer un modelo global en la organización, ha dicho Fernández.

Hay que introducir la cultura del dato desde que éste se genera en la compañía. Algo en lo que todavía “andamos un poco lejos”, ha reconocido Luis Esteban Grifoll (CDO de CaixaBank). El sector bancario debe afrontar además las dificultades para adaptarse al entorno tecnológico que ha generado el comercio de los datos digitales. Un ámbito donde las diferencias con las ‘big tech’ se hacen patentes, según ha explicado María Eva Montoro (CDO del Banco Santander). En su opinión, el profesional del dato se tiene que adaptar casi a diario, no sólo a las regulaciones, sino a las novedades tecnológicas.

La evolución normativa del dato afecta “bastante” al sector bancario, ha admitido. También en materia de “agilidad”, pues al regulador no sólo hay que darle información “cuadriculada”, sino que son igual de importantes lo flujos de datos. O el hecho de transferirlos con tecnologías cloud de empresas extraeuropeas. Como ha dicho, el rápido desarrollo tecnológico es otro elemento con el que el CDO tiene que jugar, además del reto jurídico y de cultura empresarial. Ahora hay abogados especializados en datos, y con razón.

El director de datos tendrá que “romper silos” en la organización, donde todos generan mucha información, pero hay que ver que sea de “calidad”, ha apuntado Fernández. “No hacen falta datos para la estrategia, sino una estrategia del dato. El CDO debe aportar transversalidad y un nivel de interlocución elevado” entre departamentos, ha desgranado. Se trata de que funcione como un “dinamizador” y “árbitro” que ayude a tomar decisiones para tener un buen dato, que es la base de toda la toma de decisiones, ha sumado Grifoll.

Pero es que, además, el horizonte de retos “crecientes” que tiene el experto de datos trae el de la ética de los datos. Una problemática de la que apenas somos conscientes aún, según Fernández. El sesgo de los propios algoritmos que maneja la IA debe ser un dilema a tratar. La preocupación social “ya está ahí”, pero hay que ir al siguiente nivel. Y tiene que ser a través de otro gran tema: la gobernanza. Un término que para el catalán genera “rechazo”, pero que todos han descrito como “imprescindible”. “Sin ella la estrategia del dato no será sostenible de ninguna manera”, ha argumentado el de Bankia.

Se trata de pasar de tanta”ciencia ficción” que para Fernández genera la IA, y centrarse en la utilidad, la calidad y la transparencia de esos datos que se manejan. Que no haya “cajas negras”, pues el sesgo de los algoritmos traerá el descontento social, al que no se puede responder “improvisando”. La regulación y los casos de uso fraudulentos y discriminatorios harán obligatorio establecer sinergias en la empresa, con “coherencia”, ha dicho Grifoll. Porque, al final, “el dato es nuestra palabra”, ha defendido Montoro, “y las empresas deben ser igual de honestas que las personas”.