Por Redacción - Ene 12, 2026
La jornada de hoy, 12 de enero de 2026, marca un hito relevante en la configuración del mapa tecnológico del sur de Europa con la oficialización de la compra de los centros de datos de Grupo Aire por parte de Templus. Esta operación estratégica no solo implica el traspaso de activos físicos en enclaves geográficos determinantes como Madrid, Valencia y Lisboa, sino que establece un nuevo paradigma de colaboración entre dos actores fundamentales del sector. A través de este movimiento, Templus logra una incursión directa en el mercado portugués, un territorio que se ha convertido en un nodo de interconexión vital para el tráfico de datos transatlántico. La integración de estas infraestructuras permite a la compañía compradora expandir su influencia y capacidad operativa de manera inmediata, reforzando una estructura que busca dar respuesta a la creciente demanda de soberanía del dato y baja latencia en la región.
El alcance de este acuerdo trasciende la mera adquisición de inmuebles técnicos y se adentra en el terreno de la especialización operativa. Templus ha confirmado que los centros integrados recibirán una inversión significativa destinada a reformas estructurales que elevarán sus prestaciones técnicas. El objetivo primordial es alinear estas instalaciones con los estándares internacionales de sostenibilidad y eficiencia energética, transformándolas en activos con certificación TIER III. Esta evolución técnica no es solo una cuestión de prestigio, sino una necesidad operativa para garantizar la resiliencia y la continuidad del servicio en un momento donde la gestión energética se ha vuelto un factor crítico para cualquier centro de procesamiento de datos que aspire a liderar el mercado continental.
Para Grupo Aire, este paso representa una evolución hacia un modelo de negocio más ágil y centrado en la excelencia del servicio final. Al convertirse en socio estratégico de Templus, la compañía no solo conserva la gestión de sus clientes actuales en las sedes de Madrid, Valencia y Lisboa, sino que multiplica su capacidad de distribución. La alianza le otorga acceso a la extensa red que Templus ya gestiona en ciudades como Barcelona, Málaga, Sevilla y la futura sede en Ceuta. Esta capilaridad ampliada permite a Grupo Aire centrar sus esfuerzos en el desarrollo de soluciones avanzadas de conectividad y computación en la nube, liberándose de la gestión directa de parte de la infraestructura física pero ganando una presencia geográfica mucho más robusta y diversa.
La potencia instalada de Templus experimenta un crecimiento notable tras esta transacción, sumando 6,5 MW que contribuyen al ambicioso objetivo de superar los 60 MW de capacidad total a lo largo de este año 2026. Esta cifra es el resultado de una estrategia de expansión que ya incluía la reciente incorporación de activos en Reino Unido, Francia, Italia y otros mercados europeos clave. Nacho Velilla, al frente de Templus, ha subrayado que esta operación es una pieza fundamental para cimentar su liderazgo regional, permitiendo que la organización ofrezca una red más eficiente y resiliente a sus clientes. Al mismo tiempo, Javier Polo, desde la dirección de Grupo Aire, enfatiza que esta unión les otorga la agilidad necesaria para liderar la transformación digital, manteniendo el foco en la innovación y el servicio personalizado.
Este movimiento empresarial refleja una tendencia clara hacia la especialización dentro del ecosistema tecnológico europeo, donde la gestión de la infraestructura física se separa de la prestación de servicios lógicos para ganar eficiencia. La colaboración a largo plazo entre ambas entidades asegura que las empresas y organizaciones que dependen de estos centros de datos se beneficien de una infraestructura modernizada, con mayores niveles de seguridad y un compromiso firme con los criterios de sostenibilidad ambiental. La suma de capacidades entre un gestor de infraestructuras de vanguardia y un operador líder en servicios cloud dibuja un escenario de mayor solidez para el tejido empresarial español y portugués, garantizando que el flujo de información se gestione bajo los más altos estándares de calidad y cercanía.