Por Redacción - Febr 9, 2026
La descarbonización de la actividad marítima ha dejado de ser una aspiración teórica para convertirse en una realidad palpable a través de proyectos de ingeniería de gran calado técnico. En este contexto, el Puerto de Tarifa se prepara para una transformación estructural de su modelo operativo gracias a la intervención de VINCI Energies en España. La compañía ha asumido el reto de dotar a este enclave estratégico del Estrecho de Gibraltar de las infraestructuras necesarias para la conexión eléctrica de buques a tierra, una técnica conocida como Onshore Power Supply que permite a las embarcaciones apagar sus motores auxiliares mientras permanecen atracadas. Esta actuación no solo responde a un imperativo tecnológico, sino que se alinea con las directrices más estrictas de la Agenda 2030 y el paquete legislativo europeo Fit for 55, cuyo objetivo es reducir drásticamente la huella de carbono en el transporte marítimo.
La inversión destinada a esta infraestructura alcanza los 2,5 millones de euros, una cifra que refleja la complejidad y la ambición de una obra que será ejecutada de forma integral por las unidades de negocio de la compañía. Desde el diseño de la ingeniería hasta la obra civil, pasando por la instalación eléctrica y la puesta en marcha, el proyecto requiere una coordinación milimétrica. La Autoridad Portuaria Bahía de Algeciras, promotora de la iniciativa, busca con este movimiento consolidar su Estrategia Verde, transformando un puerto tradicionalmente marcado por el tráfico de ferris y la actividad pesquera en un referente de sostenibilidad. La puesta en marcha, prevista para finales de 2026, marcará un hito en la gestión energética de las instalaciones gaditanas, permitiendo que el suministro eléctrico provenga de la red general en lugar de la combustión interna de los barcos.
La magnitud del beneficio ambiental es cuantificable y profunda. Se estima que la implementación de esta tecnología en Tarifa evitará la emisión anual de más de un millón de kilogramos de dióxido de carbono a la atmósfera. Sin embargo, el impacto positivo no se limita a los gases de efecto invernadero. La reducción de contaminantes locales como los óxidos de nitrógeno y de azufre, así como del material particulado, mejorará la calidad del aire para los habitantes de la zona y protegerá el ecosistema marino circundante. A esto se suma la eliminación casi total de la contaminación acústica y las vibraciones producidas por los motores de combustión de los ferris y pesqueros, lo que supone una mejora sustancial en la convivencia entre la actividad portuaria y el núcleo urbano de Tarifa, uno de los destinos turísticos más sensibles y valorados de la geografía española.
Desde un punto de vista técnico, la construcción de la subestación OPS y el centro de transformación para el área pesquera conlleva desafíos logísticos singulares. La ubicación geográfica de Tarifa, caracterizada por la intensidad de los vientos de levante y la compleja hidrodinámica del Estrecho, exige una planificación que tenga en cuenta las condiciones meteorológicas más adversas. Los equipos de ingeniería deben garantizar que los sistemas de gestión de cables sean robustos y capaces de operar con fiabilidad en una ruta tan exigente como la que une Tarifa con Tánger. Además, la infraestructura debe ser versátil, ya que no solo atenderá a los grandes ferris de pasajeros y carga, sino que contará con 36 puntos de conexión específicos para la flota pesquera, además de tomas para embarcaciones de recreo y patrulleras de vigilancia.
El proyecto destaca por la capacidad de integración técnica que aporta VINCI Energies, una organización que aglutina experiencia en automatización, energías renovables y control industrial. La ejecución se fundamenta en la colaboración de diversos especialistas que deben trabajar en un espacio físico limitado sin interrumpir el flujo constante de pasajeros y mercancías. La fase de replanteo ya ha comenzado, marcando el inicio de un cronograma de diez meses donde la prioridad será la excelencia en la seguridad y la mínima interferencia con la vida diaria del puerto. La experiencia previa de la firma, con más de 45 sistemas similares instalados en puertos de Europa y Oriente Medio, avala una transición hacia este modelo que garantiza la viabilidad operativa a largo plazo en un mercado global cada vez más exigente con los estándares ecológicos.
La apuesta por la electrificación portuaria en España es, en esencia, una apuesta por la modernización de la infraestructura industrial del país. Al eliminar la dependencia de los combustibles fósiles durante la estancia en muelle, los puertos españoles no solo cumplen con la normativa vigente, sino que se sitúan a la vanguardia tecnológica frente a otros competidores internacionales. La figura de José Ganado, director de Puertos en la compañía, subraya que este tipo de intervenciones son piezas angulares para alcanzar la neutralidad climática, integrando la innovación con la responsabilidad ambiental. En un momento donde la transición energética es el eje vertebrador de la economía europea, proyectos como el de Tarifa demuestran que la ingeniería es el vehículo necesario para convertir los compromisos institucionales en beneficios reales para la sociedad y el planeta.