El empleo juvenil demanda la inclusión de los colectivos más vulnerables para crecer

Foto de familia de los ganadores de la III Edición del Premio al Impulso del Empleo Juvenil, con Alfredo Mahou, Magdalena Valerio y Eduardo Petrossi. Más abajo, Petrossi, Valerio y Mahou le entregan el Premio para Startup y Emprendimiento Social a Joaquín García. En última instancia, Fátima de Dolarea pronuncia su discurso de agradecimiento. |FOTOGRAFÍA: Tres Com.

Accenture, Dynamis, las Fundaciones ONCE y Capacis, la Escuela Juan Soñador y la Asociación Cultural La Kalle fueron los ganadores de la tercera edición del Premio al Impulso del Empleo Juvenil. La iniciativa, creada por la Fundación Mahou y el Club de Excelencia en Sostenibilidad, busca “compartir proyectos que mejoren la empleabilidad de los jóvenes con las mayores dificultades” y “que todos colaboremos para luchar contra la tasa de desempleo juvenil” ayudando a los colectivos más vulnerables a acceder al empleo.

Así lo expresó Alfredo Mahou. El presidente de la Fundación Mahou recordó que el desempleo juvenil representa un 32,6% del total en España. Por ello, alabó el poder de los trabajos premiados para “favorecer la creación de empresas y empleo” con una “especial sensibilidad con estos jóvenes”. Estos proyectos, dijo, “hacen que nos fijemos y que luchemos con más fuerza contra esa realidad”. En una sociedad “cada vez más involucrada”, aseguró que los trabajos “tienen una inserción laboral cada vez más grande”.

En 3 años, se han presentado al premio 209 candidaturas que han creado 37.000 empleos. La novedad de esta edición fue la creación de la categoría para Startup y Emprendimiento Social, en la que destacó ‘Fablateka: Laboratorio de Fabricación Digital’ de la Asociación Cultural La Kalle. Es una iniciativa que capacita laboralmente a jóvenes sobre carpintería, comercio o macroinformática mediante métodos de “formación innovadores”, según Joaquín García, secretario de la Junta directiva.

En la categoría de Gran Empresa sobresalió el proyecto ‘Training for the future’ de Accenture. Se trata de una “solución digital para que los jóvenes puedan diagnosticar su empleabilidad y formarse para mejorar sus habilidades”, explicó Ana Millán. La directora de la Fundación Accenture consideró que hay que “afinar la formación que los jóvenes necesitan para vincularla a las necesidades de las empresas, aportando las habilidades transversales y conocimientos que la compañía demanda”.

‘Factoría de Talento’, el proyecto de Dynamis Consultores, fue el elegido entre las PYMEs. Pablo Burgué, socio director de la compañía, detalló que en él personas de 18 a 26 años “interesados en conocerse a sí mismos y muy diversos” trabajan durante 6 meses en proyectos pensados para sacar a relucir su talento. “Hay que apostar por iniciativas que tengan a los jóvenes en el centro”, reivindicó. Una de estas iniciativas es ‘Fomento del talento y el empoderamiento de los jóvenes con discapacidad en la universidad española”.

Llevada a cabo por la Fundación ONCE, el programa que ganó el premio Tercer Sector Gran Entidad Social busca fomentar los “campus inclusivos”. Así lo definió su director general, José Luis Martínez Donoso, que defendió que, aunque “la brecha es todavía muy grande, estamos trabajando con más de 17.000 personas con talento en la universidad española”, en referencia al número de discapacitados que cursan estudios superiores en España. “Se están incorporando muchas personas con discapacidad intelectual al empleo”, valoró orgulloso.

Fátima de Dolarea, presidenta de la Fundación Capacis recogió el premio Tercer Sector Pequeña Entidad Social por ‘Creando Activos: Aula Activa de Empleo’. El proyecto trata de “dar formación para el empleo a jóvenes con discapacidad intelectual y visibilidad a la inteligencia límite”, declaró. Esta discapacidad, concretó Dolarea, la tienen 4 millones de personas. “Estos jóvenes son ediciones limitadas y cualquier empresa se sentiría orgullosa de tenerles en su plantilla. El lento de la clase se puede convertir en el mejor de los empleados”, subrayó.

De tal calidad fueron los proyectos presentados en esta edición que en la categoría Tercer Sector se concedió una mención especial a la Fundación Juan Soñador por su ‘Escuela Integral para la Formación y el Empleo’. Es un programa “integral e individualizado” que apoya a jóvenes de 16 a 25 años de Castilla y León en situación vulnerable a “acceder a formación y empleo” para “alcanzar un proyecto de vida independiente”, expuso Álvaro de la Puente, director de la Escuela. Más del 80% de los alumnos encuentra empleo, apuntó.

El acto contó con la participación de Magdalena Valerio. La ministra de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social entregó los premios y pronunció, emocionada, el discurso de clausura. Valerio alabó el “compromiso social” de las 85 iniciativas presentadas. Estas, dijo, “dan respuesta a necesidades sociales”. La ministra apostó por el “empleo inclusivo, de calidad, innovador y seguro” y el “talento social”. “Cuando somos capaces de hacer coalición, somos imbatibles”, aseguró. Por ello, deseó que “ninguna persona se quede en la cuneta”. “Los jóvenes sois el presente y el futuro”, concluyó.