Escrivá defiende el ingreso mínimo como palanca social y lucha contra el fraude

Escrivá ingreso mínimo

El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, ha defendido este jueves algunos aspectos del ingreso mínimo vital (IMV en adelante) como herramienta contra la “pobreza extrema” que sufren en especial “las familias, los niños y las mujeres”.

Según ha destacado, durante su intervención en Nueva Economía Fórum, servirá como incentivo a la inclusión social y la integración en el mercado de trabajo. Una medida enfocada sobre todo a los hogares monoparentales y que permitirá combatir el fraude y la “economía sumergida”, ha comentado.

La ayuda contempla 14 tipologías de hogares, e incluye un “contraste de renta y de patrimonio neto” de cada hogar de los 16 millones que hay en España, ha señalado el ministro. Además, habrá “instancias de evaluación periódicas con especialistas, académicos” para analizar el impacto y eficacia de esta prestación. Un comité de seguimiento en el que las autonomías y las corporaciones locales “serán las responsables de la introducción laboral”, y con las que esperan “trabajar y cooperar”, ha apuntado.

Fiscalidad y fraude

A nivel fiscal, el titular de la cartera de Seguridad Social ha calificado el IMV como “medida contenida”, y ha estimado su coste en unos 3.000 millones de euros cuando esté completamente desplegada. A ello habría que deducir otras prestaciones como las familiares de la Seguridad Social (unos 600 millones), “que se irán deshaciendo en el tiempo, y otras que podamos integrar”, ha explicado el ministro.

Como ha señalado, esperan llegar “a más de 100.000 hogares monoparentales” donde la dificultad de conciliación con el trabajo es un problema. Por ello van a incentivar que, si se aumenta el “margen extensivo” del número de horas trabajadas, se amplíe la parte del IMV a percibir. Por otro lado, preguntado por si este ingreso mínimo vital ayudará al fraude y al clientelismo político, el socialista ha refutado que será “al contrario”.

“Con este mecanismo aflorará la economía sumergida”, ha respondido. Lo que importa, según ha dicho, son los incentivos al empleo: aplicando modelos más de países anglosajones “vamos a hacer complementario el trabajo con el IMV e incluso su posible extensión en el tiempo, sobre todo en casos de mujeres con hijos y hogares monoparentales”.

“La evidencia empírica demuestra que en ningún caso el ingreso mínimo genera fraude”, y pensar eso “demuestra el bajo conocimiento de estas prestaciones”, ha zanjado. Esta propuesta “obliga a la declaración de la renta”, ha añadido Guillermo Fernández Vara. El presidente de la Junta de Extremadura ha alabado la rapidez con que se ha establecido una medida que tiene una gran trascendencia, porque “hace que la gente sea transparente desde el punto de vista fiscal”.

Cohesión y cuidado infantil

Escrivá ha recurrido a las protestas de estos días en Estados Unidos para ilustrar que la falta de cohesión social, y de pobreza y exclusión social “intolerables”, tienden a generar una “desestabilidad social que termina afectando a la prosperidad de los países”. Por ello ha defendido el IMV como una “reforma estructural” no sólo para erradicar esa pobreza extrema que aqueja a ciertos sectores, sino también como palanca de mejora social.

También ha subrayado que esta prestación ayuda en el cuidado de los niños: “Hay cada vez más estudios que demuestran que la inversión pública más rentable es la que se hace en la infancia, sobre todo en los seis primeros años de educación”. En su opinión esta franja de edad determina el capital humano y su capacidad para desenvolverse en la sociedad. Por ello, el IMV “podrá ayudar” a combatir el abandono escolar con el que muchas de estas familias monoparentales cargan a sus espaldas, ha desgranado.

El ministro ha dicho que se trata más de conjunto de políticas públicas en torno a una prestación, y ha descrito al ingreso mínimo vital como una medida “moderna” por estar focalizada. “Hemos aprendido que en los años previos se han hecho prestaciones generalizadas sin atender a los colectivos realmente vulnerables, y el gasto público tiende a ser poco eficaz”, ha argumentado. También ha valorado la capacidad de “empuje” de esta medida para llegar a una mejor sociedad, reflejada en trabajos “sostenibles en el tiempo”.