Las ‘redes de mujeres’ protegen sus derechos, fomentan el talento de todos

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Las ponentes del ‘I Encuentro de redes de mujeres en las empresas españolas, este jueves en Madrid. | FOTOS: Alberto Orellana

Surgen de un café, una charla, un grupo de Whatsapp. Primero son informales y después van tomando forma. Primero unas pocas, después también unos pocos. Primero en busca de visibilidad, y después luchando abiertamente por sus derechos. Derechos como estar más presentes en plantillas y entornos directivos de las empresas. Las redes de mujeres “no son un sindicato más”, sino redes inclusivas que buscan respaldar a la mujer y representar el verdadero talento que hay en la sociedad. No solo una parte de él.

Con el objetivo de que haya cada vez más empresas con estas redes que fomentan la diversidad y la inclusión en sus plantillas se celebró este jueves el ‘I Encuentro de redes de mujeres en las empresas españolas‘. El evento, que se desarrolló en Madrid, estuvo organizado por la asociación hispano-francesa Mujeres Avenir.

Son redes de “mujeres profesionales, emprendedoras y líderes”, como Womantalent. Así la definió su CEO y fundadora Beatriz Recio, que actuó de mediadora entre las diferentes mesas redondas. En cada una, la responsable de algunas de las empresas más importantes en España que tienen una ‘red de mujeres’.

“A mí no me gusta llamarla ‘red de mujeres’, comentó Cecilia Boned (presidenta de BNP Paribas). Porque esta causa es “de todos”, y si se establece como una causa de mujeres, siempre se las va a ver como “sospechosas” de defender un plan femenino “contra los otros”, argumentó. Esto va de “inclusión, diversidad y de dar las mismas oportunidades a todo el mundo”, defendió.

A través del mentoring, la formación y la mejora de la marca personal, estas redes buscan derribar las barreras con las que tropiezan las mujeres en sus carreras profesionales, y “que no tienen sentido”, destacó Boned. Se trata de “dar herramientas para que las mujeres rompan su techo de cristal”, apuntó. Y que no haya, entre otras cosas, porcentajes de mujeres en puestos directivos inferiores al 20% o incluso al 10%.

“Es importantísimo lo que hacemos, y llevamos ya muchos años reivindicando nuestros derechos”, declaró María Luisa de Contes. La secretaria general del Grupo Renault y presidenta de Mujeres Avenir, resaltó que pese a que el objetivo es lograr una protección “similar” a la sindical, “no” se trata de “un sindicato más”. Estas redes deben “tocar todos los departamentos de la empresa”, explicó, porque es lo más “enriquecedor”.”Nuestra riqueza viene de la diversidad. Hay que construir empresas más eficientes e igualitarias con lo mejor de las mujeres y lo mejor de los hombres”, dijo de Contes.

Olvido Moraleda (consejera de BP España) dejó claros los objetivos más básicos que debe tener toda red: Fomentar un ambiente inclusivo “de verdad” – incluyendo en algún momento de la evolución de la red a los hombres de la empresa – para que las mujeres hablen “sin miedo” y cuenten sus experiencias; identificar barreras que frenan el desarrollo de las mujeres; y permitir la evolución de las mujeres y hombres “con más talento e interés de crecer en la compañía”.

Cada directiva expuso su experiencia en la creación de estas redes. Como Ainoa Irurre (vicepresidenta de recursos humanos en Schneider Electric). En su empresa la situación era clamorosa: “Nuestra red surge por necesidad. Vimos que no había mujeres directivas y apenas un 20% en toda la plantilla. Eso no representaba el talento de la sociedad”. Por su parte, en Sodexo-Iberia lograron pasar de un 8% a un 20% de mujeres managers gracias estas redes, como explicó su presidenta Carina Cabezas.

Los temas que preocupan son “los de siempre”, dijo de Contes. Equiparación de salarios según se asciende en la escala de puestos, conciliación de horarios con la maternidad, autoconfianza profesional, vestimenta neutra o adaptada… . “Depende del entorno”, aportó Estefanía Narrillos (directora financiera en Groupe PSA Iberia y Maghreb). Pero lo que está claro es que “las y los involucrados” tienen que expresar “temas complicados de tratar en contextos de hombres”, defendió.

Belén Recio (dcha.) junto a María Luisa de Contes,Cecilia Boned y Aiona Irurre.

Irurre citó que en su empresa “creían que los salarios eran igualitarios”. Después de la red se comprobó que no. Ahora han llegado “a todos los rincones” de Schneider Electric, ligando conceptos de “flexibilidad a las personas, no sólo a las mujeres”, describió. Cuando el ambiente lo permite, y se habla de los problemas de la empresa “se produce un alivio”, esgrimió Narrillos, “al sacar la gente de su encorsetamiento”. “Das libertad a las personas”.

Sin embargo, y a pesar de que se ha avanzado mucho, “la realidad es cabezota”, dijo Mar Gallardo (responsable de diversidad e inclusión de Price Waterhouse Coopers). Según citó del reciente estudio ‘WomenAhead’ de 2017, la percepción de las redes de mujeres todavía presenta “muchos sesgos” y se ve como “un tema sólo de mujeres y colectivos minoritarios. Está mal visto focalizarse en estas actividades” en lugar del negocio, criticó.

“Lo peor que nos puede pasar en esto es que nosotras ocho -en referencia las ponentes- seamos las únicas referentes”, aclaró de Contes. Hay que “luchar” para que las redes femeninas “no sean un escaparate”. “Todavía hay mujeres que no se unen por miedo”, criticó. La frase que atravesó al publico fue de Ainoa Irurre: “Más vale pedir perdón que permiso. Hay que pensar en qué clase de empresas queremos dejar a nuestros hijos”.