Liberar el talento femenino hace a la empresa “más diversa” y por tanto “mejor”

Talento fem Igualdad
La directora de servicios de responsabilidad social corporativa de CaixaBank, Nuria Danés, este miércoles en Madrid. | FOTOS: Marta Peiro

En un contexto de disrupción tan rápida y constante, la diversidad se sigue resistiendo en las plantillas y en los consejos de administración de las empresas. A pesar del cambio de tendencia de los últimos años, en países como España no terminamos de ver la oportunidad que tienen las empresas de capitalizar el talento femenino. Sigue oculto tras estereotipos, viejas prácticas y programas de integración que son mera estética. Seguimos sin unificar los elementos ‘Mujer, diversidad y responsabilidad social corporativa‘.

Así lo defendió Nuria Danés, directora de responsabilidad social corporativa de CaixaBank, en el evento de este martes con el mismo título. Según citó, no nos damos cuenta de que “las empresas con mayor diversidad (de género, experiencia, pensamientos…) tienen menos probabilidades de caer en el pensamiento único”. Algo que las permite estar “mejor preparadas para identificar amenazas y oportunidades en el negocio”, en el actual contexto de cambios constantes.

Las empresas más diversas “son mejores” planteó Danés. Tanto financiera como socialmente. Las mujeres en puestos directivos aportan una visión más horizontal y un liderazgo “más cooperativo”, explicó la ponente durante el acto organizado por el periódico Voz Pópuli en la Torre Ilunion de Madrid.

A pesar de que vamos hacia una mayor transparencia en temas regulatorios, seguimos en puestos muy bajos en los ránkings de igualdad empresarial. Y además está la brecha salarial. Casi un 15%. Hay señales positivas, y las mujeres son “mayoría” en las universidades. Pero como dijo Danés: “En los comités ejecutivos las cifras de mujeres no son aceptables en la sociedad actual”.

“Tenemos que mejorar”, clamó. Sobre todo respecto a países como Suecia que sancionan duramente a sus organizaciones “si no demuestran que no hay brecha salarial”, argumentó. Y aquí las empresas son “parte de la solución”, tal como apuntó la directiva de CaixBank. Estas no pueden “permitir” que la mujer esté “infrarrepresentada en muchos ámbitos económicos y sociales”, destacó.

Para ello es esencial que las mujeres “puedan decidir lo que ellas quieren ser”. Y la cuestión no es que “todas las mujeres promocionen” sean directivas, o que “si son madres no pueden promocionar”, advirtió Danés. Ni tanto ni tan calvo. Lo que tiene que hacer la empresa es “garantizar que todo aquel talento que está en la organización pueda subir”, ilustró la directiva de CaixaBank.

La clave es trabajar las canteras de hombres y sobre todo mujeres (con mentoring y formación) para “empoderarlas”, subrayó. Para que así aquellas mujeres “que libremente quieren impulsar su carrera profesional tengan todas las herramientas para poder hacerlo”, desgranó. Se trata de “no perder el talento femenino y trabajar los estereotipos”.

Como aquellos que hacen a muchas mujeres rechazar la mera idea de presentarse a puestos de alta responsabilidad. ¿Por qué? Simplemente porque “llegan a pensar que no son suficientemente capaces” para ostentarlos, alertó Danés. Afirmó que la experiencia nos ha enseñado que a veces hay que combatir esa mentalidad del esfuerzo y “traer a las mujeres” para que se presenten a puestos que, de otra manera, ni verían en su horizonte.