Ser mujer y autónoma: una doble carga que “puede repercutir en la salud”

El estigma femenino en el mercado laboral se acentúa considerablemente para los autónomos. El 44% de las mujeres autónomas asegura que le toca cuidar a menores o mayores a su cargo además de trabajar. Es un dato de la encuesta para concienciar a los profesionales de los riesgos para la salud física y psíquica que conlleva ser autónomo. Una campaña realizada por la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) en colaboración con Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST).

La mitad de las autónomas entrevistadas afirma que son ellas las que cargan con las tareas domésticas. Una “doble carga” que tanto el INSST como ATA tratan de ilustrar desde que iniciaron la campaña este 2020. El objetivo es llamar la atención sobre esta “doble presencia” que afrontan las mujeres. Ya que intentan conciliar la extensa jornada de los autónomos con las responsabilidades familiares, tareas domésticas y de cuidados.

Como parte del diagnóstico para subrayar la situación de estas profesionales, el proyecto incluye un vídeo (especialmente enfocado para ellas), con el que ilustrar la exposición femenina a este tipo de riesgos por su doble tarea. “Ser autónoma y mujer supone muchas veces una excesiva carga de trabajo. Sin las medidas preventivas adecuadas puede repercutir en nuestra salud”, defiende Elena Melgar, directora de Proyectos de ATA.

Según Melgar, esta condición lleva consigo muchas veces “estados de fatiga, dolor de cabeza, dolores musculares, alteraciones de sueño o ansiedad”. Por ello, “se hace necesario ser consciente de estos riesgos, conciliar de forma real la vida familiar y laboral llevando a cabo horarios racionales, separando la vida personal y profesional”, remarca.

El vídeo recoge cómo las trabajadoras autónomas tienen un 30% más de exposición al doble trabajo (jornada laboral y trabajo doméstico y de cuidados). Frente a estos datos,  únicamente el 7,4% de los varones autónomos afirma que el cuidado de mayores y menores es responsabilidad exclusiva suya. Y sólo el 11,1% se hace cargo en exclusiva de las tareas domésticas, además de su desempeño como autónomo.