Emprendimiento responsable en Cuba: en el camino de la confianza

William Bello Sánchez, el primero a la derecha de la imagen

William Bello Sánchez geógrafo de profesión y actualmente, profesor del Proyecto CubaEmprende y coordinador de su Programa OASIS de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) ha recopilado las historias y experiencias de los emprendedores cubanos que tienen un enfoque de RSE en sus negocios en el folleto Emprendimiento responsable en Cuba. Historias de creatividad y audacia.

Ha visto crecer a muchos emprendedores. Entre ellos a Mirta Yamilet González Álvarez, líder de Gimnasio Charlotte, cuyo accionar quedó reflejado. Ella cuenta que es un orgullo para ella poder pertenecer a esta familia. “Estoy muy feliz de estar acompañada de todos esos emprendedores que, además de ser mis buenos amigos, son personas que han ido creciendo con mucho esfuerzo y comparten las mismas ideas con las que yo trabajo. Somos muchos más de los que estamos en libro. Somos un grupo bastante grande de emprendedores responsables. Con CubaEmprende crecí todo lo que soy y a ellos les debo parte de todo este éxito que he tenido”.

El folleto es el primer acercamiento institucional fuera de los medios de comunicación y la academia cubana, pues muchos medios como elToque & Periodismo de Barrio se han hecho eco de estos protagonistas y han dedicado series de reportajes a contar la experiencia de muchos.

Cuenta con la presencia de nueve emprendedores de varios giros de negocios desde la hostelería hasta la confección textil los que “todos pueden ser considerados emprendimientos exitosos, aunque su evolución no estuvo libre de tropiezos y zancadillas cotidianas que, sin duda, en varios momentos, comprometieron su existencia”, se lee. Le entrevistamos

¿Por qué hablar de RSE en los pequeños negocios privados de la Isla?

En gran parte de la comunidad emprendedora cubana se reconoce el anhelo: de ser tenidos en cuenta y estar entre los llamados para servir a su país. En momentos en que la COVID-19 le juega una partida con fuerzas al mundo y a la nación cubana, sus emprendedores, han apoyado con múltiples acciones y recursos, para cubrir el jaque que debe darse a la enfermedad.

La historia reciente y pasada de nuestra nación está llena de ejemplo solidaridad, lo que sin lugar a dudas forma parte de la idiosincrasia de los cubanos. En el proceso de crecimiento, del trabajo por cuenta propia o el insipiente empresariado privado, no es extraordinario que una gestión socialmente responsable fuera rápidamente asumida por varios negocios.

Un proceso que para su desarrollo necesitaba ser acompañado, apoyado y sobre todo visibilizado, algo que desde hace algún tiempo se ha convertido en mi responsabilidad social de todos días.

¿Por qué un folleto que resuma a los principales emprendedores con un enfoque de RSE?

Era necesario un material que visualizara el trabajo que venían haciendo un grupo de emprendedores en función de incorporar principios de RSE a sus negocios, no solo acciones, sino que la RSE formara parte de su negocio.

Desde el principio tratamos que el folleto fuera lo más natural posible que no mediera entre el lector y el emprendedor una tercera persona más allá que la elaboración de las preguntas y que estas fueran lo suficientemente homogéneas para poder percibir una mirada desde cada giro, persona, profesión e historia.

¿Por qué ellos y no otros? ¿Qué han hecho diferente? ¿Cómo otros emprendedores pueden aprender con ellos?

Es una responsabilidad grande en el contexto cubano llegar con una propuesta como esta, a un grupo de emprendedores, no todos quieren conversar de su experiencia, básicamente porque hacer RSE en Cuba, contrario a lo que muchos pueden pensar, durante mucho tiempo ha sido un elemento que genera riesgos más allá que elimina vulnerabilidades.

Un riesgo anclado en la sospecha que detrás de que con cada acción exista una doble intención. Lo lleva a ser cuestionados sobre lo que ellos hacen y un proceso de averiguaciones que somete a los emprendedores en un estrés adicional, por no solo el hecho de trabajar por cuenta propia sino por intentar que su gestión llegue a más personas y al bienestar de la comunidad y de Cuba.

Por ello, contactamos un grupo de emprendedores que han venido acompañando al programa Oasis y han conectado su negocio a la RSE. Emprendedores que decidieron que hablar de su experiencia visualiza rol social de la comunidad emprendedora y que su accionar responsable sea saludado sin guantes.

Generalmente cuando la gente piensa en hacer RSE, asume que hay que tener muchos recursos y no es así porque realmente la acciones más profundas y genuinas están hacia lo interno y tiene que ver con el ejercicio del liderazgo que puede hacer cada emprendedor. Las personas entrevistadas para el folleto comparten y dan participación a su equipo de trabajo, no solo funciones laborales, sino en las metas y anhelo en las que está inmersa la organización.

Los emprendedores que se encuentran en el folleto han sabido evaluar el momento específico en el que su negocio podía hacer cada acción: la RSE es una carrera de resistencia, no puede comprometer la existencia de la empresa, no sería responsable y comprometería el futuro y sostenibilidad de cada una de las acciones que acomete.

Estamos hablando de emprendedores cubanos, que tienen dificultades, no son reconocidos como PYMES, compran en el mercado minorista, la gestión en materia RSE no se deduce de sus impuestos y en algunos casos la sociedad lo sigue viendo de manera peyorativa como negociantes y, en medio de todo eso, sacan fuerza, recursos, y piensan en acciones que pueden generar beneficios más allá de sus objetivos económicos. Sus negocios muestran que ser socialmente responsables es parte de la ecuación de los buenos resultados en la empresa.

Son lecciones que dejan personas de carne y hueso, cubanos que han empezado su negocio desde abajo; fueron empleados del sector estatal, maestros, médicos, dirigentes, y no han hecho otra cosa que ser ellos mismos en un nuevo rol, pero que también pone su apuesta en Cuba y su soberanía.

En medio de la covid19 en Cuba, los emprendedores siguen apoyando desde la RSE, puedes poner algunos ejemplos

La Covid-19 ha puesto en jaque a la salud y la economía mundial. Cuba viéndose afectada también por el nuevo coronavirus, vuelca inmensidad de esfuerzo para disminuir su impacto en el panorama nacional y mundial.  El sector privado o los trabajadores por cuenta propia, se suman a ese esfuerzo aun cuando su actividad se ha visto afectada por los efectos colaterales de la pandemia. Muchos han cerrado, otros han debido reinventarse, pero de manera u otra, la inmensa mayoría han sido consiente que las decisiones que han debido tomar permiten procurar la seguridad y salud de todos. Lo cual buscan contribuir a ,que el país salga adelante en medio de esta difícil situación.

Servinfo un emprendimiento en el giro de la tecnología junto a CUSOBU (Soluciones informáticas para Cuba) estuvo inmerso en el desarrollo de la plataforma CubaDataCovid19; así como Mandao, un negocio de envíos a domicilio, que ha visto agotada su capacidad de trabajo, han echado mano a la creatividad y a la chispa criolla para poder dar respuestas al aumento de la demanda. He visto negocios que han entendido que el rol que deben desempeñar es el de permanecer en casa porque tampoco es una carrera de protagonismo cada cual debe saber cómo mejor puede ayudar.

Hay un montón de ejemplos en estos días en las redes sociales de lo que la comunidad emprendedora ha hecho como aporte a la mitigación de los impactos de la COVID-19, las medidas de seguridad y el tan necesario distanciamiento social. He disfrutado la visibilidad que los medios de comunicación oficiales, han ofrecido a los TCP que asumen el esfuerzo por terminar con el coronavirus como suyo. ¿Serán estos tiempos de cambio, el principio de una nueva relación entre los emprendedores cubanos y las autoridades? Esperemos que sí. Nos queda aún momentos difíciles, que sean entonces, bajo un consenso de nuestra visión de país.

¿Cuáles son los principales desafíos de la RSE en Cuba no solo para los emprendedores sino para la empresa estatal? ¿Es posible que pueda ser la RSE una política pública que ayude e incentiva a ambos sectores?

El gran reto entre empresa estatal y trabajadores privados es conectarse, generar encadenamientos productivos. Saber aprovechar las potencialidades que tiene cada sector y buscar puntos de alianza y no de diferencias. Generar una justa competencia entre todos los sectores, permitiendo liberar las fuerzas productivas y la necesaria eficiencia de nuestras actividades económicas, clave sin lugar a duda, para el desarrollo de Cuba.

Cuba no ha sido audaz, en lo que a RSE respecta, ni en lo legislativo, ni en lo operacional. Tenemos un sistema de empresa estatal muy verticalista, donde las decisiones son muy centralizadas, con lo cual es difícil para las empresas mover recursos o desarrollar acciones que contribuyan a la RSE.

La Ley 81 de Medio Ambiente, que ya tiene más de 20 años, pudo haber sido un buen punto para legislaciones posteriores que apuntaran a la RSE. En sus artículos e incisos, se reflejan beneficios fiscales a las empresas que realizan acciones que contribuyen al cuidado del medio ambiente, se eliminan aranceles fiscales a la importación de tecnologías limpias. Pero esto, no se vio reflejado con la debida fuerza en el resto del aparato legislativo. Los TCP tampoco tienen nada, en esa legislación, básicamente porque esta ley hace referencias a personas jurídicas y sabemos que los TCP no lo son. Esperemos que, en el 2022, cuando legislemos sobre la empresa cubana, muchos TCP puedan pasar a convertirse en PYMES y que esa voluntad que está establecida en esta ley también se refleje en este nuevo marco legislativo empresarial.

Llegar a una legislar sobre RSE en Cuba y sobre la incidencia de la comunidad emprendedora en el panorama socio económico cubano, es colocar los rieles necesario para el transito firme hacia un país próspero y sostenible.

William Bello Sánchez es Máster en Medioambiente y Ordenamiento Territorial, por la Universidad de La Habana y MBA por la UCAM de Murcia, España. Ha impartido cursos y conferencias en varias universidades, dentro y fuera de su país, sobre las diversas dinámicas de la población y fenómenos de emergencia social. Sus investigaciones han abordado desde una mirada holística y geográfica, diversas temáticas sociales, económicas, demográficas y ambientales, las cuales han sido publicadas en libros y revistas de Cuba, Argentina, México y España.