Efecto Diderot: Tendencia en Marketing

El efecto Diderot es un fenómeno social relacionado con los bienes de consumo que Impone una nueva identidad a los consumidores. El marketing de identidad (Identity marketing) no solo vende y promueve sentimientos hacia los bienes materiales, si no que también los crea.

Es decir, si con mi producto puedo afectar tu identidad de forma tal que creas, por ejemplo, que eres más rico de lo que realmente eres, puedo venderte cosas que con tu propia identidad jamás comprarías.

Queremos y compramos cosas que no necesitamos. Cuando compramos un producto nuevo y completamente distinto a lo que solemos poseer, podemos desencadenar un proceso de consumo en espiral, siempre tratando de encontrar unidad y concordancia en todo lo que poseemos.

Tiene que ver con cambiar tu identidad. Lograr que dejes de ser lo que eres, para que te conviertas en lo que yo necesito que seas, de ese modo, puedo venderte mi producto. Es la forma en que funciona nuestra mente. Para que pueda entenderse de un modo más sencillo, pongamos unos ejemplos:

Los paquetes de teléfono + internet + TV.

El 80% de las personas que compran estos paquetes, no tenían televisión de pago antes de comprar el paquete. El paquete logró cambiar su identidad de: Soy el tipo de persona que no necesita tener televisión de pago, a: Soy el tipo de persona que me puedo permitir televisión de pago. Al comprar el paquete hemos creado una necesidad.

Apple es otro buen ejemplo. Una vez te has comprado un iPhone, Macbook, etc. querrás tener el iWatch, algo que realmente no necesitas y sin el que podrías vivir como lo has hecho hasta ese momento.

Esencialmente, la identidad es el punto de conexión entre todas las interacciones del consumidor, online, offline, en pasado y presente. Las ideas sobre los intereses y comportamientos de los clientes se pueden utilizar para formar nuevas ofertas de productos, comercio electrónico y mejorar procesos para el servicio al cliente.

Esto ocurre en todas las áreas de la vida:

Te compras un vestido nuevo y “necesitas” comprarte unos zapatos que hagan juego, te compras un nuevo sillón y comienzas a cambiar la decoración de todo tu salón, te compras un balón de fútbol y ya necesitas el equipo; zapatillas, etc.

En otras palabras: Tu identidad ha cambiado y esta nueva identidad hará cosas que tu antigua identidad no haría. Es un nuevo “yo” mejorado y reconstruido.