Las mejores técnicas para ahorrar espacio en la oficina

Las mejores técnicas para ahorrar espacio en la oficina

A pesar de que el mercado mobiliario haya decrecido y el precio de oficinas e inmuebles haya caído considerablemente, disponer de una gran oficina sigue suponiendo un gran coste, especialmente en las zonas comerciales de las grandes ciudades. Por eso, muchos profesionales optan por trabajar en espacios reducidos y repletos de montones de documentos fruto del día a día. Una oficina pequeña requiere de un orden estricto para no convertirse en leoneras. Como mudarse a un espacio más grande no siempre es posible, contar con técnicas que ayuden a ahorrar espacio es fundamental.

En una oficina pequeña es importante disponer de mobiliario de doble función, el cual nos permita archivar documentación y material de oficina, al mismo tiempo que pueden ser usados como superficie auxiliar o cualquier otra función adicional. Un genial ejemplo de este tipo de mobiliario son las estanterías equipadas con una tabla que es posible descolgar de su lateral para que haga las funciones de escritorio. También resulta interesante que las estanterías sean fácilmente modulables, lo que ayudará a que se adapten fácilmente al espacio disponible, aprovechando al máximo cualquier recoveco donde una estantería completa no dispondría de espacio suficiente.

La oferta actual de este tipo de mobiliarios prácticos y modulables es bastante extensa, incluyendo además interesantes complementos con los que equiparlos. Por ejemplo, en la tienda online de Staples podemos encontrar guías para carpetas colgantes y bandejas de compartimentos con los que equipar nuestro mobiliario.

La iluminación puede ser, por otra parte, una gran aliada. Si en lugar de un único punto de luz potente se instalan focos halógenos por la oficina, se consigue evitar claroscuros y zonas de sombra, lo que se traduce en una sensación de mayor espacio. La buena noticia es que resulta sencillo encontrar halógenos de marcas conocidas como Osram o Phillips por cerca de 20 euros. Y si la oficina no es muy grande es posible conseguir iluminarla por completo con tres o cuatro de ellos, así que la inversión no será excesiva. Por cierto, si a una buena iluminación se unen unos espejos bien situados, la sensación de amplitud se multiplicará exponencialmente.

Otra técnica muy útil es apostar por el mobiliario plegable. Parece un consejo obvio, pero muchas veces no se tiene en cuenta al amueblar espacios de trabajo. Si en lugar de sillas y escritorios convencionales se apuesta por mobiliario plegable, se tiene la posibilidad de recogerlo al finalizar la jornada laboral y guardarlo en una zona concreta creando más espacio, lo que dará sensación de diafanidad y la posibilidad de dedicar un espacio a más de una tarea.

La experiencia nos dice que, generalmente, el mobiliario plegable es considerado de baja calidad o inapropiado, pero nada más lejos de la realidad. Por ejemplo, en Architectonic podemos encontrar muebles de este tipo, de calidad y diseño, y que ayudarán a ahorrar mucho espacio cuando el escritorio no sea necesario. Además, los sistemas de plegado son fáciles de utilizar, por lo que no es una tarea engorrosa y poco práctica.

Para terminar, no olvides hacer uso las paredes. Instala lejas de pared para tus libros y coloca un tablón de corcho para mantener tus notas y planing de trabajo. Además, la pared es el lugar perfecto para colocar una pequeña pantalla plana que te permita presentar información a cualquier cliente que te visite.

Sin duda, estas son las principales líneas a seguir a la hora de amueblar nuestra pequeña oficina. Una oficina pequeña pero llena de potencial. No permitas que el espacio detenga tu progreso y busca la practicidad que te permita desempeñar tu trabajo de la manera más eficiente.