Al 80% de los empleados le gustaría poder teletrabajar de vez en cuando

Según el Observatorio DoveVivo Lab, uno de cada dos profesionales volverá a trabajar de forma estable en la oficina. De hecho, un 67% de los encuestados prevé volver a trabajar presencialmente, pero mantendrá la posibilidad de teletrabajar durante un par de días a la semana.

Para algunos de ellos, el 18% de los encuestados, el teletrabajo desaparecerá completamente, dando paso a una semana en la oficina los 5 días laborables. Sin embargo, el 33% de los encuestados declara que se imagina un futuro donde el teletrabajo será habitual, teniendo la posibilidad de trabajar desde casa al menos 3 días a la semana.

Pasando de las previsiones a las preferencias, en cambio, surge una situación muy diversa: la palabra clave para los profesionales es ‘flexibilidad’. En efecto, el 80% de ellos declara que le gustaría ir a la oficina 1 o 2 veces a la semana para gestionar mejor la vida privada, o bien, le gustaría poder elegir si teletrabajar día a día.

En cualquier caso, 7 de cada 10 trabajadores percibe como positiva la experiencia con las reuniones desde casa: en concreto, el 50% ha declarado haber entendido que el teletrabajo es igual de eficaz como el trabajo presencial, mientras que el 19% se ha divertido al observar a sus compañeros en una actitud más informal.

En cambio, para el 31% de los encuestados ha sido una experiencia negativa, debido a una comunicación poco empática a través de la pantalla del ordenador y a las crecientes dificultades para conseguir encontrar tiempo para programar las reuniones.

La posibilidad de gestionar el tiempo de otra manera es sin duda el aspecto más apreciado del teletrabajo: de hecho, el 50% de los trabajadores declara que ha conseguido convertir el trayecto casa-oficina en tiempo dedicado a sus pasiones o hobbies.

La comodidad de su habitación o de la casa, en cambio, ha permitido a algunos encuestados (24%) a trabajar mejor. Otros factores positivos destacados son la posibilidad de compartir más tiempo con la familia, volviendo durante periodos más largos al lugar de origen (19%) y la presencia de los colivers o de la pareja, gracias a los cuales no se ha echado de menos a los compañeros de trabajo (6%).

El teletrabajo también ha entrañado diversas dificultades. Según el 31% de los profesionales ha sentido la falta de ocasiones para viajar, conocer a nuevos compañeros y lanzar nuevos proyectos. Otro aspecto igualmente negativo (30%) es la dificultad de separar la vida laboral de la vida privada, con la consiguiente ausencia de horarios bien definidos.

Según el 19% de los entrevistados, en cambio, el peor aspecto ha sido el aislamiento. Muchos han echado de menos incluso a los compañeros menos simpáticos. Por último, al 19% no le ha gustado la incomodidad del ‘espacio de trabajo en casa’.

A pesar de que la posibilidad de tener más tiempo a su disposición ha sido uno de los aspectos más valorados del teletrabajo, el 21% de los profesionales ha declarado haber trabajado todavía más de lo habitual y no haber tenido un momento de respiro.

Sin embargo, el 58% ha afirmado haber dedicado el tiempo ganado a intereses personales, mientras que el otro 21% se ha dado cuenta de la importancia del reciclaje profesional (upskilling y reskilling) y ha aprovechado la ocasión para participar en cursos de formación.