¿Terminarán los comercios físicos y online con un mismo horario?

Son cada vez más las personas que reclaman libertad para fijar el horario de apertura de los negocios comerciales, de la mano de una libertad empresarial en general. Las limitaciones horarias que sufren los negocios convencionales benefician a los grandes comercios electrónicos, que de este modo expanden su cuota de mercado hasta límites insospechados.

Es por ello que desde la Asociación Nacional de Grandes Superficies (Anged) se preguntan si hay que mantener la prohibición de que las tiendas físicas abran domingos y festivos, dada la feroz competencia que supone el comercio digital.

El comercio electrónico “se come” tiempo de los negocios físicos

Para apoyar esta reclamación, se ha aportado un dato: durante 56 días al año, en este país, las tiendas físicas tienen prohibida la apertura. Lo cual supone que se “regala” casi dos meses al ecommerce.

Hoy en día prácticamente cualquier persona puede lanzarse al mundo del comercio digital. Si algo sobra en Internet son recursos para hacerlo, ya que se puede desde crear crear logos online gratis para empresas, hasta aprender a hacer uno mismo su propia página web, adquirir POS para pymes, y un sinfín de posibilidades para que el mundo del ecommerce esté en manos de cualquiera.

La otra cara de la moneda es que los consumidores tienen la oportunidad de comprar aquellos productos que deseen todos los días del año, a cualquier hora y allá donde estén, porque la oferta online roza casi lo infinito.

A colación de esto, desde la Anged señalan que los grandes beneficiados de este cambio digital son precisamente los consumidores, que son quienes tienen el poder. La forma de hacer comercio está experimentando una auténtica revolución, y por ello, la normativa debe permitir la oportunidad de adaptarse a este consumidor.

El retail cambia su significado en plena era online

Los negocios del retail están experimentando una importante transformación en la totalidad de su forma de negocio, dándole un nuevo enfoque estratégico, pero el problema viene precisamente por la regulación vigente.

Tal como recuerdan desde la Asociación, existe un problema de fragmentación dentro del mercado europeo. No hay que olvidar que en este hay 28 normativas comerciales diferentes, pero tan solo en el caso español, existen otras 17 regulaciones autonómicas. Esto supone una dificultad patente dentro de la actividad empresarial.

Desde Europa se ha hecho un llamamiento a los Estados Miembros, pidiéndoles revisar su normativa en temas comerciales, para eliminar aquellas barreras que realmente no hagan falta, y se dé pie a un nuevo escenario legal en el que las empresas puedan innovar y competir en las condiciones que exige la revolución online.

Para avalar esta necesidad, se ha hecho especial hincapié en los resultados de un estudio según el cual, España sería el segundo país más restrictivo en normativa comercial de toda la Unión Europea, tras analizar las principales barreras a la instalación y operativas que tienen un peso en el retail, así como las alteraciones que surgen en torno a la unidad de competencia y mercado.